Éxito de audiencia de televisión en primera carrera de temporada de IndyCar
Sonia Salazar
Houston (Texas, EE.UU.), 7 jun (EFE).- La falta de espectadores en las gradas del Texas Motor Speedway como protocolo de seguridad por la pandemia del coronavirus no fue impedimento para que la audiencia de televisión fuese todo un éxito en la primera carrera de la retrasada temporada automovilística del IndyCar que se disputó ayer, sábado, por la noche.
El veterano piloto neozelandés Scott Dixon, con su noche número 9 del equipo Chip Ganassi Honda, se llevó la victoria en la demorada apertura de la temporada de IndyCar.
A pesar de toda la incertidumbre y las incógnitas después de más de ocho meses desde la última carrera de IndyCar, Dixon y otro par de excampeones confiaron en su experiencia para alcanzar el podio en Forth Worth (Texas).
Tras un día largo y bien proyectado, desde los exámenes de salud a los que todos tuvieron que someterse antes de ingresar al Texas Motor Speedway hasta los nuevos parabrisas protectores sobre las cabinas de los autos, al final el resultado deportivo fue todo un éxito.
'Sabíamos que entrar sería una situación difícil para la Serie IndyCar que organiza la carrera y se aseguraba de que pudiéramos participar en el programa para entretener a la gente', declaró el piloto francés Simon Pagenaud, quien fue segundo detrás de Dixon. 'Eso es lo que nosotros hacemos, de eso se trata este negocio'.
A pesar de que los únicos espectadores en la pista, donde las tribunas tienen capacidad para más de 100.000 personas, eran aquellos con acceso a los condominios con vista a la curva 2, la cadena de televisión NBC Sports, que tuvo los derechos de trasmisión, informó esta noche que la audiencia había sido todo un éxito.
De acuerdo a la NBC Sports la transmisión en horario estelar atrajo a casi 1,3 millón de espectadores, lo que la convirtió en la carrera de IndyCar más vista fuera de las 500 Millas de Indianápolis en cualquier red desde 2016.
Fue la audiencia más grande para una transmisión de NBC de cualquier carrera de IndyCar fuera del histórico circuito de Brickyard, en Indianápolis.
Mientras que todos los pilotos dijeron que volver a la competición había sido algo especial y que tenían motivos de sentirse de nuevo identificados con el deporte que aman.
Casi tres meses después de que la temporada estaba a punto de comenzar en las calles de San Petersburgo (Florida), y el extenso hiato que siguió a causa de la pandemia, la primera carrera terminó con Dixon de ganador tras ser el mejor durante las 200 vueltas que duró la prueba, en un circuito oval de más de dos kilómetros, y con una temperatura que superó los 37 grados centígrados (100 grados Fahrenheit), y mucho más caliente en los autos y en la pista.
'No habíamos probado aquí, el Aeroscreen era nuevo, no había corrido los neumáticos. Están sucediendo un gran número de grandes cambios', declaró Dixon tras conseguir la victoria. 'Realmente tenía que entrar con una mente abierta y asegurarse de que todo el trabajo que había hecho realmente funcionó'.
La próxima carrera de IndyCar es en Indianápolis, el 4 de julio, en el autódromo y no en la pista que alberga la Indy 500, que se retrasó desde su tradicional fin de semana del Memorial Day hasta el próximo 23 de agosto.
Las 47 victorias de Dixon son las más altas entre los pilotos activos y es el tercero en la lista de carreras por detrás de A.J. Foyt (67) y Mario Andretti (52). Dixon extendió su propio récord al ganar una carrera en su decimosexta temporada consecutiva, y igualó la marca de 18 temporadas de Foyt en general con una victoria.
'Me siento muy afortunado y privilegiado de hacer lo que hago, correr con los mejores del mundo', comentó Dixon tras la prueba. 'Todavía tener a A.J. y Mario que vienen a la pista, creo que es lo mejor. Y los Unsers, muchas leyendas del deporte'.
La temporada comenzó en una de las pistas más rápidas y difíciles de la serie, sin pruebas, con tiempo de práctica limitado y reglas de neumáticos revisadas. También fue el debut de los nuevos parabrisas protectores transparentes que están anclados a la cabina con un marco de titanio.
'Aparte de las diferencias de conducir, no noté la pantalla. . . Puedes tomar eso como algo muy bueno. No lo noté', comentó el estadounidense Josef Newgarden, compañero de Pagenaud con el equipo de Team Penske, y dos veces campeón de la IndyCar Series, que lo defiende esta temporada.
Newgarden dijo que lo más importante había sido la vuelta de la competición y que se disputó como una carrera normal de IndyCar.
'No noté una gran diferencia con respecto al año pasado. El manejo es diferente en el auto, pero en lo que respecta a la experiencia del conductor, ya ni siquiera me doy cuenta de eso', subrayó Newgarden, quien a pesar de acabar tercero, consideró que para su equipo se consideraban como los grandes ganadores.EFE

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