Exministros paraguayos piden consenso y políticas públicas para ciudadanía
Asunción, 24 oct (EFE).- Exministros de Hacienda de Paraguay conversaron este jueves en Asunción sobre el futuro de la economía paraguaya y coincidieron en la necesidad de recurrir al consenso para elaborar políticas públicas a largo plazo que atiendan las necesidades insatisfechas de la ciudadanía.
En el evento, en el Banco Central, se fijó la mirada en el 2025, aunque antes de llegar a esa año la economía del país tendrá que enfrentar un periodo de desaceleración en su crecimiento y un contexto regional e internacional de 'incertidumbre' y 'desaceleración sincronizada', dijo Germán Rojas, ministro de Hacienda entre 2013-2015.
Con ese entorno, el exministro César Barreto (2007-2008) señaló que Paraguay no puede aspirar a crecer al 6 % en los próximos años 'porque no hay capacidad', si bien insistió en que el comportamiento de la economía local ya no depende tanto de los choques externos como de sus propias medidas.
Pese a mostrarse moderado en sus proyecciones sobre la tasa de crecimiento, Barreto sostuvo que Paraguay se puede beneficiar de los bajos tipos de interés que mantienen los bancos centrales, que permitirá un fácil acceso en los mercados de capital extranjeros.
Y también de los precios de las materias primas, que auguró estables y favorables para un país productor de carne y granos como Paraguay.
Barreto insistió en que Paraguay debe acometer reformas 'a cinco, diez, 15 o 20 años para su maduración' y abordadas desde el consenso para que repercutan en la sociedad.
Por su parte, la exministra Lea Giménez (2017-2018), dijo que la ciudadanía debe estar en el centro de las medidas, ya que, como recordó, su satisfacción y confianza en los Gobiernos y los servicios 'ha caído'.
'Hay que hablar menos de la calidad del gasto y más de la calidad de la inversión', recomendó Giménez, que participó en el conservatorio con un mensaje grabado.
La única ministra de Hacienda del país hasta el momento también recalcó que para 2025 Paraguay debe tener un 'ecosistema institucional' con 'instituciones sólidas', construidas con 'una mirada más moderna, más ágil y más digital'.
En otro orden, el exministro Manuel Ferreira (2012) habló se su experiencia al colocar por primera vez deuda paraguaya en el mercado internacional y el acceso a la financiación, pero recalcó que esa no puede ser la única fuente de financiación del país en el futuro.
Además puso sobre la mesa la urgencia en abordar el sistema de pensiones paraguayo que, a su juicio, es 'simple de solucionar' y que permitirá 'incluir a la gente dentro de un sistema de vida digno'.
A pesar de las dificultades de la economía paraguaya para transformar las políticas públicas y servicios como la educación o sanidad, todos los extitulares del Fisco resaltaron los avances conseguidos a través de políticas a largo plazo, como la Ley de Responsabilidad Fiscal, que establece que el déficit fiscal anual de la Administración Central no superará el 1,5 % del PIB estimado para ese año fiscal.
El exministro Santiago Peña (2015-2017) valoró como 'parcialmente exitosa' la historia económica del país y apostó por avanzar hacia 2025 'desde lo positivo' y no simplemente intentando 'que esta economía no se descomponga'.
Las protestas en Chile y Ecuador que el Gobierno mira con atención llegan cuando el país ha entrado en recesión económica y las previsiones de crecimiento se van reduciendo.
El Banco Central pronosticó esta semana que el año se cerrará con un crecimiento del 0,2 %, por debajo del 1,5 % previsto en julio.
Es la última perspectiva en negativo para un Gobierno que alardeaba de estabilidad macroeconómica debido a su saneada deuda pública y su previsible política monetaria con meta de inflación.EFE
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