Familia de Lumumba considera una 'victoria' que Bélgica devuelva sus restos
Kinshasa, 11 sep (EFE).- La familia de Patrice Lumumba, el primer ministro que llevó a la República Democrática del Congo (RDC) a la independencia en 1960, celebró hoy como una 'gran victoria' el fallo emitido este jueves por un tribunal de Bélgica que autoriza la devolución de sus únicos restos, un diente, a sus familiares.
'Esta es una gran victoria no sólo para su familia biológica sino también y, sobre todo, para el Congo, por el que ha luchado toda su vida', declaró a Efe la hija del fallecido mandatario Juliana Amato Lumumba.
Lumumba se convirtió en el primer ministro del Congo recién independizado en 1960, a la edad de 34 años, después de abogar por el fin del dominio colonial de Bélgica.
Pero tras un golpe de Estado y el ascenso al poder del coronel Mobutu Sese Seko, el joven y carismático mandatario fue arrestado y encarcelado.
El 17 de enero de 1961 Lumumba fue ejecutado en la provincia de Katanga (sur) en presencia de dirigentes locales y agentes de espionaje belgas y estadounidenses.
Al día siguiente, su cuerpo fue descuartizado y disuelto en ácido sulfúrico por orden de Mobutu Sese Seko y sólo se salvó un diente que, al parecer, extrajo un policía antes de la desaparición de cadáver.
Tras años de litigios, el diente será finalmente devuelto a la familia de Lumumba.
'Sesenta años después de la independencia de la República Democrática del Congo, Patrice Émery Lumumba va a ser enterrado en la tierra de sus antepasados', dijo hoy su hija a Efe.
Ella cree que ha llegado el momento de que el país se prepare para celebrar un gran funeral del héroe de la independencia congoleña.
'Espero que el Gobierno (congoleño) apoye un gran funeral, digno de este héroe nacional, porque el 17 de enero de cada año es un gran día', agregó Juliana Amato Lumumba, cuya familia se prepara ya para viajar a Bélgica a recoger el diente.
El pasado 30 de junio, cuando se cumplieron seis décadas de la independencia de la RDC, la hija envió una carta al rey Felipe de los belgas en la que pedía que los restos de su padre fueran devueltas a la tierra de sus antepasados.
Ese mismo día, el rey Felipe reconoció por primera vez la 'violencia y crueldad' ejercidas en el Congo bajo el reinado de su antecesor Leopoldo II (1865-1909), en una misiva enviada al primer ministro de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi.
Una investigación del Parlamento de Bélgica concluyó en 2001 que el rey Balduino de los belgas y su Gobierno conocían los planes para asesinar a Lumumba pero no hicieron nada para salvarlo, de ahí que tuvieran 'responsabilidad moral' por su muerte. EFE
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