Familiares de asesinados en Trinidad y Tobago se desligan de disturbios
San Juan, 1 jul (EFE).- Familiares de los tres jóvenes muertos en Trinidad y Tobago en un tiroteo el pasado fin de semana se desligaron de los violentos incidentes de protesta por esos hechos que causaron enfrentamientos que la Policía local atribuyó a un presunto plan para desestabilizar el país.
Karen y Sterling Jacobs, padres de Joel Jacobs, uno de los tres fallecidos, señalaron en declaraciones a la prensa divulgadas este miércoles en su residencia de Morvant, no lejos de donde su hijo y los otros dos hombres, Israel Clinton y Noel Diamond, murieron a consecuencia de disparos el sábado, que nada tienen que ver son los incidentes del martes.
Tras los enfrentamientos en Morvant, un área en el este de la capital Puerto España, el primer ministro trinitense, Keith Rowley, ordenó el martes el cierre de la ciudad para frenar las protestas violentas por las muertes de los tres jóvenes.
LOS ENFRENTAMIENTOS PROVOCARON TRES FALLECIDOS
Los enfrentamientos provocaron a su vez tres fallecidos por heridas de bala, un agente de la Policía, otro hombre y una mujer, además de más de 70 heridos.
'No apoyamos ninguna protesta violenta. Estamos en contra de cualquier tipo de saqueo o disparos a la Policía. Eso no tiene nada que ver con el asesinato de mi hijo. Apoyamos protestas pacíficas', dijo Sterling.
Agregó que ningún miembro de la familia estuvo involucrado en las protestas del martes.
'Preferimos no decir nada más porque esta situación ahora está en manos de nuestros abogados. Sólo diré que la gente está sufriendo', indicó.
El martes, residentes de Morvant pidieron una reunión al comisionado de Policía, Gary Griffith.
Además, advirtieron que continuarían bloqueando las carreteras principales hasta que se obtenga justicia para Jacobs.
Un residente del área aseguró que no se detendrán, ya que Jacobs era inocente y acaba de salir de casa cuando fue alcanzado por los disparos.
CIERRE DE OFICINAS PÚBLICAS, BANCOS Y EMPRESAS
Los enfrentamientos del martes provocaron el cierre de varias oficinas públicas, de bancos y de numerosas empresas, según el Servicio de Policía de Trinidad y Tobago (TTPS, por su sigla en inglés).
Los manifestantes intentaron bloquear varias carreteras de acceso a la capital e hicieron disparos al aire y contra edificios públicos, a la vez que pedían juzgar a los policías que consideraban involucrados en las muertes de tres integrantes de pandillas el fin de semana pasado.
El ministro de Seguridad de Trinidad y Tobago, Stuart Young, afirmó que entre quienes protestaban 'había personas que han sido pagadas para causar alteraciones en el orden público' y que gracias a la ayuda del Ejército se controló la situación.
El TTPS señaló además que las investigaciones preliminares apuntan a que, de acuerdo con 'informes de los servicios de inteligencia interna, las protestas formaban parte de un plan orquestado que fue dirigido por varios miembros de bandas criminales utilizando como excusa la muerte el fin de semana de los tres jóvenes de las bandas criminales'.
Griffith insistió en que los enfrentamientos obedecieron a un 'complot bien orquestado por ciertos líderes de pandillas con la esperanza de obtener apoyo nacional'. EFE

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