FIDA pide aumentar la inversión en áreas rurales para acabar con el hambre
Álvaro Caballero
Roma, 12 feb (EFE).- Aumentar la inversión en las zonas rurales, las más afectadas por el hambre y el cambio climático, es el 'camino necesario' para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre pobreza y hambre, advirtió el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), que llamó a sus 177 estados miembros a dedicar más fondos.
'La eliminación del hambre y la pobreza para 2030 sigue siendo una abstracción, un espejismo lejano', lamentó el presidente de esta agencia de la ONU, Gilbert Houngbo, quien instó a los países donantes a invertir más en una 'década decisiva', durante el 43º Consejo de gobernadores, reunido este martes y hoy en Roma.
En el mundo hay 820 millones de personas con inseguridad alimentaria, unos datos que van en aumento, y 'el 75 % está en zonas rurales', alertó Paul Winters, el vicepresidente del organismo que actúa como una institución financiera en zonas rurales.
La situación se agrava por el cambio climático, explicó Winters a los medios, y señaló que 100 millones de personas más serán pobres por culpa de este fenómeno, la mitad de ellas por cambios en la agricultura.
Frente a la 'década perdida' en la lucha contra el hambre, el FIDA plantea el decenio que ahora empieza como 'el más importante' para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuyos puntos 1 y 2 son erradicar la pobreza y el hambre antes de 2030.
'En 2007 y 2008 yo decía que no llegaríamos a cumplir los objetivos, pero después hubo una aceleración. Tenemos que volver a conseguir eso', apuntó Winters.
Las cifras para acabar con el hambre, a pesar de que varían mucho, se calculan en 180.000 millones de dólares, aclaró el vicepresidente del FIDA, y hasta el momento solo se han recaudado 13.000 millones, un dato que 'no está ni siquiera cerca' de los objetivos.
A pesar de las cifras poco esperanzadoras, Houngbo recordó los avances logrados por el FIDA, como 'el aumento del 20% de los salarios de millones de personas' donde la institución tiene proyectos.
El encargado de inaugurar las sesiones fue Ibrahim Boubacar Keïta, el presidente de Mali, quien llamó a la comunidad internacional a coordinar sus esfuerzos y mostrar su solidaridad para erradicar el hambre y la pobreza en el Sahel.
La región vive una aguda crisis de inseguridad y 4,3 millones de mujeres, hombres y niños afrontan la amenaza de la inseguridad alimentaria y hambruna.
Además, se constata un enorme aumento de la violencia en los últimos meses y los ataques se han multiplicado por cinco en Burkina Faso, Mali y Níger desde 2016, lo que ha causado el desplazamiento de millones de personas y severa escasez de alimentos.
Precisamente, Winters se refirió a esta región como un ejemplo de que 'los dos principales problemas que agravan el hambre son el cambio climático y los conflictos'.
Con esta reunión anual en la que se establecen las líneas de actuación del FIDA, se da inicio además a su duodécima ronda de financiación, para el periodo 2021-2024, en la que la principal novedad será la introducción de la participación privada, con la que se espera financiar a los pequeños agricultores.
El FIDA, que funciona de modo similar al FMI o al Banco Mundial, prevé buscar socios para realizar inversiones de 'entre uno y cinco millones de dólares'.
La nueva ronda de financiación llega en un momento difícil para los organismos internacionales, con una ayuda al desarrollo estancada y concentrada en las crisis humanitarias, por lo que el FIDA buscará las inversiones en otros campos, como la financiación verde, señaló Winters. EFE

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