Francia acoge una cumbre para impulsar unas elecciones libias aún en el aire
Mohamad abdel Kader
Trípoli, 11 nov (EFE).- Francia hospeda este viernes una cumbre internacional para impulsar las elecciones legislativas y presidenciales en Libia en medio de importantes contradicciones y graves disputas sobre una consulta cuya celebración, prevista para el 24 de diciembre, aún está en el aire.
Al encuentro, auspiciado por el presidente francés, Enmanuel Macron, se prevé que asistan otros líderes mundiales como la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, el primer ministro italiano, Mario Draghi, el secretario general de la ONU Antonio Guterres o la canciller alemana, Angela Merkel.
Entre las ausencias destaca la del presidente argelino, Abdelmedjid Tebboune, que en los últimos meses ha impulsado la presencia diplomática de su país en el conflicto libio y tratado de enhebrar un bloque alternativo a la ONU con el resto de estados vecinos.
Mientras que la representación libia está en el alero desde que la semana pasada se agudizara el conflicto político entre los diversos centros de poder rivales y los tambores de guerra comenzaran a sonar de nuevo el golfo de Sirte, línea del frente congelada desde la tregua de hace un año y corazón de la disputada y esencial industria petrolera.
En el centro la batalla política, la situación de la ministra libia de Asuntos Exteriores, investigada y suspendida de sus funciones la semana pasada por el Consejo Presidencial, próximo al antiguo Ejecutivo en el este, y reafirmada en su puesto por el jefe del Gobierno Nacional de Unidad transitorio (GNU), Abdulhamid al Debaibah, hombre conectado con el poder en Trípoli y la vecina ciudad estado de Misrata.
CONTROVERTIDA LEY ELECTORAL
El núcleo de la controversia es la ley electoral, y en particular los requisitos para ser candidato, aprobada semanas atrás por el Parlamento en Tobrouk, el último elegido de forma democrática en Libia (en 2014) pero que perdió un legitimidad un año después al no poder constituirse formalmente ante la negativa de la Cámara saliente a reconocer los resultados electorales.
Desde entonces, esta asamblea, fuertemente dividida, ha estado bajo la órbita del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del país y tutor del Ejecutivo no reconocido por la ONU.
La nueva ley, enviada a la misión de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) -que coordina la consulta- ha sido rechazada por el Consejo de Estado, una especie de Senado impulsado por la ONU en 2015 junto al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) en Trípoli, como contrapeso al poder de Hafter en el este.
El miércoles, el presidente de este Consejo, Jaled al Mishri, instó a los ciudadanos y políticos a boicotear una consulta que considera inconstitucional horas antes de viajar a Turquía para reunirse con el presidente turco, Recep Tayeb Erdogan, uno de sus mejores apoyos.
También se han sumado a la idea de posponer los comicios diputados, alcaldes y senadores, en incluso de líderes de la fuerza militar que combaten al mariscal, que este jueves responsabilizó al Parlamento de Tobrouk de las 'consecuencias que se produzcan' si se sigue adelante con el proceso.
CONTRADICCIONES INTERNACIONALES
La comunidad internacional insiste en que las elecciones, y en particular su celebración en la fecha fijada por la ONU hace un año, es fundamental para el éxito del plan de reconciliación.
Pero investigadores y responsables dudan de que pueda ser una solución estable si se dejan al margen las reticencias de una parte importante de la casta política, apoyada por Turquía pero también por Rusia, los dos países que más influyen en el conflicto libio.
Y no se incluyen los derechos humanos en un proceso electoral que pende un hilo.
'En septiembre Francia, organizador de la cumbre de este viernes, dijo que consideraba válida la ley electoral (impulsada por el presidente del Parlamento) Aqilah Saleh. Esto significa que París se opone de manera directa y total a figuras principales como Al Meshri ¿Cómo abordará Francia este obstáculo?', se pregunta Jalel Harchahui, investigador de la plataforma Global Initiative.
POLÉMICOS CANDIDATOS
En esta atmósfera de enfrentamiento, la Comisión Suprema Electoral para Libia abrió el lunes el plazo para el registro de candidaturas para las presidenciales- que se cierra el 22 de noviembre- y las legislativas -que concluye el 7 de diciembre- y el reparto de las tarjetas electorales a los 2,8 millones de libios llamados a las urnas.
Entre quienes ya han anunciado su deseo de presentarse destacan el antiguo ministro de Interior del GNA, Fathi Bashaga, al que se asocia con algunas de las milicias salafistas en Misrata y Trípoli, y el diplomático Ibrahim al Dabbashi, antiguo embajador libio ante la ONU durante el régimen de Muamar al Gadafi, y el controvertidohijoy heredero del dictador, Saif al Islam.
Y se espera que concurran también el primer ministro interino, el presidente del Parlamento, y el propio Hafter, cuyo ascenso propició Francia y ahora constituye el epicentro del conflicto. EFE
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