Gobierno de Nicaragua reclama 'respeto', en especial a obispos
Managua, 19 nov (EFE).- El Gobierno de Nicaragua reclamó este martes 'respeto' a 'todos' en el país, en un mensaje dirigido 'en primer lugar' al Episcopado, que horas antes pidió a las autoridades poner fin al asedio contra sus parroquias, en medio de la peor crisis sociopolítica en décadas.
'Merecemos respeto a la dignidad, de todos, en primer lugar de quienes dicen tener autoridad pastoral', dijo la esposa del presidente Daniel Ortega y vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, en una alocución pública.
Desde abril de 2018 el Gobierno de Ortega está enfrentado con una aparente mayoría de nicaragüenses, debido a una serie de ataques armados contra manifestantes, que dejaron cientos de muertos, presos y desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio.
La mañana de este martes la Conferencia Episcopal de Nicaragua pidió al Ejecutivo el cese del asedio en las parroquias y mostró su preocupación por las agresiones físicas sufridas anoche por un sacerdote y una monja en el interior de la Catedral Metropolitana de Managua, a manos de 'grupos violentos afines al Gobierno'.
El asedio es ejecutado por agentes de la Policía Nacional y grupos progubernamentales, según los obispos, a quienes Ortega ha calificado como 'golpistas'.
Por su parte el cardenal Leopoldo Brenes promovió en el Canal Católico la idea de un grupo de sacerdotes, de realizar hoy un día de adoración ante Jesús Sacramentado, rezar el Santo Rosario y la oración del exorcismo de San Miguel, 'para que aleje de nosotros todas aquellas insinuaciones que puedan dividirnos'.
Murillo, quien dijo proclamar la paz en Nicaragua, afirmó que 'no hay quienes se subordinen a la maldad, a designios que no son pastorales, que más bien parecen salidos de infiernos, que no aceptamos. Luchamos de sol a sol, sin admitir esa oscuridad que unos cuantos, todavía atascados en el egoísmo, proclaman'.
'Nadie puede arrebatarnos la esperanza, o el amor que es más fuerte que cualquier perversidad, que cualquier infamia, más fuerte que los corazones de piedra que parecen no conocer el amor para desgracia suya', agregó.
Los desencuentros entre el Gobierno y el clero nicaragüense se dan en el quinto día de sitio del padre Edwin Román, a quien la Policía mantiene encerrado en su parroquia, sin suministro de agua, energía ni alimentos, con otras 15 personas, 11 de las cuales mantienen una huelga de hambre voluntaria.
La crisis, que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha dejado al menos 328 muertos, es la peor de Nicaragua desde los años 1980 a 1990, también con Ortega en la Presidencia.
Al igual que en aquella década, Ortega es señalado de perseguir a la Iglesia Católica por brindar apoyo a las víctimas.
La CIDH ha advertido que el Gobierno de Nicaragua es responsable de crímenes 'de lesa humanidad' en el marco de la crisis actual. EFE
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