Gobierno rechaza condiciones de manifestantes para negociar en Costa Rica
San José, 6 oct (EFE).- El Gobierno de Costa Rica rechazó este martes sentarse a negociar de forma bilateral con el llamado Movimiento Rescate Nacional y reiteró la necesidad de que ese grupo deponga los bloqueos de carreteras que ejerce desde el 30 de septiembre en protesta contra un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por 1.750 millones de dólares.
'La única condición que solicita el Gobierno para su participación (en un diálogo nacional) es el levantamiento de los bloqueos, pues en muchos casos se han convertido en puntos de coacción injustificada y arbitraria, e impedimento al libre tránsito por el territorio nacional que tenemos todos los costarricenses', expresó el ministro de la Presidencia, Marcelo Prieto, en un carta enviada a los líderes del Movimiento Rescate Nacional.
La carta agrega que 'resulta indispensable que se proceda a levantar los bloqueos, y que se devuelva a los costarricenses el ejercicio pleno de sus derechos y de su libertad de circulación y tránsito'.
Prieto expresó que 'no es aceptable' el requisito planteado por el grupo en protesta de abrir una mesa bilateral para tratar temas económicos del país.
'La pretensión de excluir a otros sectores no resulta aceptable, pues el Gobierno se ha comprometido a impulsar un proceso de diálogo abierto, amplio e inclusivo', añade la carta.
El ministro reiteró en el documento que el Gobierno está dispuesto a negociar con sectores 'que respaldan las vías institucionales', con el fin de abrir un diálogo en búsqueda de 'un gran acuerdo nacional'.
El llamado Movimiento Rescate Nacional, liderado por excandidato presidencial y exdiputado José Miguel Corrales, y el exdiputado Célimo Guido, envió el lunes una carta al Gobierno en la que establece requisitos para sentarse a dialogar antes de deponer los bloqueos.
Entre esos requisitos están que el presidente descarte por completo y por escrito acudir al Fondo Monetario Internacional en lo que resta de su mandato; que no contemple la venta de activos estatales ni aumento de impuestos.
Además, este grupo exige una mesa bilateral, con la presencia de un garante de la Iglesia Católica, que el sitio de reunión no sea la Casa Presidencial, que la negociación tenga presencia de la prensa y que no haya consecuencias penales ni sanciones de otro tipo contra los manifestantes.
Las protestas comenzaron el pasado 30 de septiembre en rechazo a una propuesta presentada por el Gobierno a la opinión pública para negociar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por 1.750 millones de dólares que permita estabilizar las finanzas del Estado que se han deteriorado aún más con la pandemia de la COVID-19.
La propuesta además pretendía la creación nuevos impuestos y el aumento de otros, así como la venta de activos estatales.
Los partidos políticos de oposición rechazaron la propuesta, al igual que los sindicatos y grupos sociales, lo que, sumado a las protestas, obligaron el pasado domingo al presidente Carlos Alvarado a desistir de impulsar esta iniciativa.
El presidente Carlos Alvarado inició este martes una serie de jornadas de diálogo con sectores productivos y de la sociedad civil.
Este martes se contabilizaron cerca de 50 puntos bloqueados en carreteras estratégicas de todo el país, en los que, según datos del Gobierno, participaban unas 2.000 personas.
El ministro de Seguridad, Michael Soto, denunció que en los bloqueos hay participación de grupos criminales locales que se han enfrentado a la policía en los últimos días y causado disturbios. EFE

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