Gobiernos reafirman su compromiso con la igualdad de género pese a divisiones
Mario Villar
Naciones Unidas, 9 mar (EFE).- Los Gobiernos de todo el mundo reafirmaron este lunes su compromiso con la igualdad de género y pactaron una declaración que respalda las principales políticas en este ámbito, pero cuya negociación mostró una fuerte fractura entre países.
En una reunión reducida al mínimo por el coronavirus, los Estados miembros de la ONU se dieron cita para pasar revista a la aplicación de la llamada Declaración de Pekín, el primer gran compromiso global por los derechos de la mujer, del que se cumplen 25 años.
Lo que iban a ser dos semanas de celebraciones y debates con miles de participantes terminó convirtiéndose, a causa del temor a la epidemia, en una reunión de un día con un puñado de discursos y pensada, principalmente, para que se pudiese adoptar la declaración que los países habían venido negociando.
El documento, a grandes rasgos, reafirma el compromiso internacional con la Declaración de Pekín y promete más medidas para avanzar hacia la igualdad de género, con especial atención al empoderamiento económico, el problema de la violencia contra la mujer, la participación política o la salud.
Según subraya, pese a los progresos de las últimas décadas, la igualdad de género no se ha conseguido plenamente en ningún país.
UN PROGRESO INSUFICIENTE
En la declaración, los Gobiernos expresan 'preocupación' porque el progreso en materia de igualad en estos últimos 25 años 'no ha sido suficientemente rápido o profundo', ha sido 'desigual' en ciertas áreas y las 'brechas y obstáculos' a los que se enfrenta la mujer siguen siendo evidentes.
'La estrategia de Pekín sólo se ha materializado en parte. En los parlamentos, las mujeres siguen superadas tres a uno por los hombres, las mujeres todavía ganan 77 centavos por cada dólar que ganan los hombres y los cuidados y el trabajo doméstico no remunerado siguen obstinadamente feminizados en todo el mundo', apuntó el secretario general de la ONU, António Guterres.
El jefe de Naciones Unidas, en un discurso, alertó además de los retrocesos que están viéndose en algunas áreas, con países que han dado marcha atrás en leyes que protegen a las mujeres de la violencia, que limitan el debate público o que tienen políticas económicas y migratorias que indirectamente discriminan a las mujeres.
La declaración sellada por los Estados y adoptada por consenso no menciona apenas cuestiones específicas en este sentido, pero sí reconoce que han emergido 'nuevos problemas'.
FRACTURA ENTRE PAÍSES
Según fuentes diplomáticas, de hecho, la propia negociación del documento aprobado este lunes mostró cómo un bueno número de gobiernos quería rebajar los compromisos de Pekín.
Rusia, Arabia Saudí o Egipto son algunas de las naciones que hicieron frente común para tratar de rebajar la ambición del documento en distintos ámbitos.
Entre las áreas más disputadas estuvieron la definición de qué constituye una familia y los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, donde las posturas antiabortistas del Gobierno de Donald Trump llevaron a Estados Unidos a alinearse con algunos de estos países, según diplomáticos.
Al final, la declaración pasa de puntillas sobre esos asuntos, manteniendo el statu quo al reafirmar los principios de Pekín.
Para bloques como la Unión Europea (UE), el hecho de que no haya un paso atrás, constituye una victoria dadas las perspectivas desde las que arrancó la negociación.
'Creemos que el resultado final es mejor de lo esperado', dijo a los periodistas el embajador europeo ante la ONU, Olof Skoog, que destacó que el texto incluye mejoras en muchas áreas y evita dar marcha atrás en otras.
Según fuentes europeas, ahora mismo era imposible avanzar en ámbitos como los derechos sexuales y reproductivos dada la postura de otros países, incluidas poderosas potencias como Rusia y EE.UU.
Algunos países como México o Uruguay, sin embargo, lamentaron la falta de concreción del texto y que no incluyese cuestiones de salud sexual y reproductiva por los intentos de algunos gobiernos para hacer retroceder conceptos ya aceptados previamente, que están 'fracturando consensos', según denunciaron. EFE

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