Guelleh busca quinto mandato en Yibuti en comicios boicoteados por oposición

Nairobi, 8 abr (EFE).- El presidente de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, que dirige el pequeño país del Cuerno de África desde 1999, aspira este viernes a un quinto mandato en unas elecciones boicoteadas por los partidos de la oposición tradicional.

Con la ausencia de la oposición, que sostiene que los comicios no serán ni libres ni transparentes, Guelleh, de 73 años, se enfrenta a un único adversario en la carrera presencial: el empresario Zakaria Ismail Farah, de 56 años y un desconocido para el gran público.

Farah, un hombre de negocios dedicado a la importación de productos de limpieza que se postula por el Movimiento para el Desarrollo y el Equilibrio de la Nación Yibutí (MDEND, en sus siglas en francés), es visto por los analistas como un rival sin opciones de derrotar a un líder que lleva más de veinte años en el poder.

Guelleh, jefe de la Concentración Popular por el Progreso (RPP, en sus siglas en francés), partido que domina la política nacional desde 1979, cerró este miércoles la campaña electoral con un multitudinario mitin en el Estadio Gouled de la ciudad de Yibuti.

'Un país se construye piedra a piedra, las elecciones de hoy harán nuestro mañana', dijo el presidente, conocido por sus siglas IOG, en un discurso dirigido especialmente a la juventud, porque 'es a ella a quien beneficiarán todas nuestras acciones'.

Los jóvenes 'son los herederos de todo lo que construyamos hoy, los principales usuarios', subrayó el veterano mandatario de esta nación de unos 990.000 habitantes en la que una gran parte de sus 23.200 kilómetros cuadrados son un desierto.

Farah, que cree que 'ya es hora de reaccionar' contra el jefe del Estado y se presenta como 'abanderado de los pobres yibutíes', celebró pequeños mítines durante la campaña, aunque no ha desarrollado ninguno en la última semana con la queja de que las autoridades no le han ofrecido seguridad para esos actos.

El dirigente opositor Daher Ahmed Farah, líder del Movimiento para la Renovación Democrática y el Desarrollo, cuestionó hoy la integridad de las elecciones.

'Mañana, en Yibuti, el dictador Ismail Omar Guelleh se reelige a sí mismo. Un no evento. A esto, la respuesta de la inmensa y sufrida mayoría de Yibuti es obvia: permanecer en casa', aseveró Ahmed Farah en su cuenta de la red social Twitter.

En teoría, el quinto mandato de Guelleh debería ser el último, de acuerdo con una reforma constitucional de 2010 que eliminó los límites de mandato y estipuló un límite de edad de 75 años, lo que le excluiría de futuras elecciones.

Varias misiones de observadores internacionales, como las de la Unión Africana (UA), la Liga Árabe o Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) de África Oriental, supervisarán este viernes el desarrollo de los comicios.

YIBUTI, FEUDO MILITAR DE GRANDES POTENCIAS

Yibuti es un país situado estratégicamente en una de las rutas comerciales más transitadas del mundo, en el acceso al mar Rojo desde el océano Índico, y en el cruce de caminos entre África y la península arábiga, a poca distancia de Yemen.

Bajo la batuta de Guelleh, el segundo presidente de este país tras suceder a su tío Hassan Gouled Aptidon (que gobernó desde 1977, cuando Yibuti se independizó de Francia, hasta 1999), esta nación ha aprovechado esta ventaja geográfica para hacer grandes inversiones en puertos e infraestructura logística.

Además, la estabilidad de Yibuti, en una región a menudo sacudida por conflictos, ha atraído a potencias como Francia, Estados Unidos y China, que han establecido allí bases militares que suponen una importante fuente de ingresos para la economía yibutí.

Con el fin de convertirse en un nodo comercial y logístico, Yibuti lanzó en 2018 la primera fase de una de las mayores áreas de libre comercio de África, con financiación de China, financiador también de un ferrocarril que une el país con la vecina Etiopía.

Pese a ese avance económico, alrededor del 20 por ciento de la población (formada, en su mayoría, por dos grupos étnicos: somalís y afar) vive en la pobreza, según datos del banco Mundial (BM)

Asimismo, el despegue de la economía ha ido acompañado de una represión de la disidencia y un recorte de la libertad de prensa, según denuncian organizaciones defensoras de los derechos humanos.

En 2020, Guelleh afrontó una ola inusual de protestas de la oposición, que fueron reprimidas con dureza, tras el arresto de un piloto de la Fuerza Aérea que había denunciado la discriminación y la corrupción basadas en clanes.

En diciembre de 2015, pocos meses antes de las elecciones presidenciales de 2016, al menos 27 personas murieron en la capital yibutí durante una manifestación religiosa contra la que abrieron fuego las fuerzas de seguridad. EFE

20210408 https://www.diariolibre.com

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