Hariri da 72 horas a socios de Gobierno para destrabar las reformas en Líbano
Beirut, 18 oct (EFE).- El primer ministro del Líbano, Saad Harirí, dio hoy un ultimátum a sus socios de Gobierno para que eliminen las trabas a las reformas que les ha venido presentando, en medio de las protestas multitudinarias que estallaron el jueves en demanda del fin del Ejecutivo.
'Cualquiera que sea la solución, ya no tenemos tiempo y yo personalmente me doy poco tiempo para que nuestros socios de Gobierno den una respuesta explícita sobre la solución o tendré otras palabras, y el plazo es muy corto, es decir, 72 horas', dijo Hariri en un mensaje a la nación.
La respuesta de los socios de Gobierno debe ser 'explícita, concreta y final, que me convenza a mí, a los libaneses, a la comunidad internacional y a todos los que expresan su enfado en la calle hoy', añadió desmarcándose de cualquier responsabilidad por la situación del país.
El primer ministro se situó del lado de las personas que ayer comenzaron a manifestarse por todo el país después de que el Gabinete de ministros anunciara la aprobación de una tasa a los servicios de llamadas por internet como WhatsApp.
'El dolor de los libaneses es verdadero y lo veo y apoyo cualquier movimiento para expresarlo', afirmó Hariri.
Indicó que hay 'un enfado verdadero', que explotó en la calle, y que la gente ha dado 'más de una oportunidad' a los políticos para hacer reformas.
'Pero cada uno está cómodo y solo piensa en registrar un gol contra los otros jugadores', añadió, y señaló que hay gente que está esperando a hacer de él 'un cordero para el sacrificio'.
Los manifestantes continúan hoy en las calles de Beirut y otras partes del país, en demanda de la renuncia del Gobierno, unas protestas en las que se han registrado enfrentamientos con la Policía.
Hasta el momento al menos dos trabajadores han muerto por asfixia debido a un fuego causado por manifestantes el jueves, mientras que fuentes de la Cruz Roja hablan de decenas de heridos.
El detonante de las manifestaciones fue el anuncio de imponer un impuesto a las llamadas telefónicas a través de servicios de voz por internet, lo que generó la inmediata reacción de población y partidos políticos.
Ante esta reacción, el Gobierno ha decidido retirar la propuesta con la que pretendía recaudar 200 millones de dólares para las maltrechas arcas del Estado.
El Líbano es uno de los países más endeudados del mundo, con alrededor de 86.000 millones de dólares de débito, alrededor del 150 por ciento del Productor Interior Bruto, y su deuda soberana no alcanza ni el nivel de bono basura. EFE
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