Hariri renuncia a encabezar el nuevo ejecutivo, quiere un Gobierno tecnócrata
Beirut, 26 nov (EFE).- El ex primer ministro Saad Hariri, que dimitió en el cargo hace casi un mes, anunció este martes su renuncia a volver a encabezar el Gobierno y denunció un estado de 'negación' del problema en el que se han tomado sus posturas como 'excusa' para no escuchar a la gente.
'Me adhiero a la regla 'yo no, sino otra persona' para formar un gobierno que cumpla con las aspiraciones de los jóvenes', dijo Hariri en un comunicado publicado hoy en la página de su partido político, Corriente del Futuro.
'Tengo toda la confianza y esperanza en que después de anunciar mi decisión, que es clara y firme, que el presidente va a empezar inmediatamente a convocar las consultas parlamentarias con el fin de nombrar un nuevo Presidente que forme un nuevo gobierno', añadió en el comunicado.
Tras 40 días de protestas en el país y un mes después de que Hariri dimitiera como primer ministro, el dirigente aseguró que no se debe a él el retraso en la formación de un nuevo Ejecutivo.
Hariri dimitió el 29 de octubre y, un día después, el presidente Michel Aoun le pidió seguir de forma interina hasta la formación de un nuevo Gobierno, sin embargo, hasta hoy, el presidente no ha convocado consultas.
El exprimer ministro aseguró que tras 40 días de movilizaciones, 'está claro que más peligroso que la crisis nacional y la económica' es el 'estado de negación crónica'.
En ese sentido, lamentó que algunas propuestas, como sugerencias de algunos candidatos y el tipo de Gobierno que debería nombrarse, se hayan tomado como 'excusa' para no escuchar a los manifestantes.
Añadió que 'no hay salida a la crisis económica' sin 'un gobierno tecnócrata'.
Las protestas comenzaron el pasado 17 de octubre como parte de un movimiento espontáneo que ha crecido en las calles y afectado a la vida del país, obligando al cierre de carreteras, bancos y escuelas, en demanda de cambios profundos en el régimen político del país.
El Líbano es un país incapaz de garantizar el suministro de electricidad y agua las 24 horas del día y tiene un endeudamiento del 148 % del PIB, lo que hace que su deuda soberana no llegue ni a la categoría de 'bono basura'. EFE
EFE