HRW insta a la India a proteger minorías en Cachemira tras varios asesinatos
Nueva York, 8 oct (EFE).- Human Rights Watch (HRW) instó este viernes al Gobierno de la India a tomar medidas urgentes para proteger a las minorías que están siendo atacadas por grupos armados en la región de Cachemira, en el norte del país, donde han fallecido siete personas en la última semana.
De esas víctimas, que recibieron disparos de hombres armados sin identificar, cuatro de ellas eran hindúes o sijs, subrayó HRW, que apuntó que en total, en lo que va de año, 26 personas han muerto en la zona en ataques selectivos, según cifras policiales.
La organización recordó además que las fuerzas de seguridad de la India cuentan con un largo historial de ejecuciones extrajudiciales en operaciones militares de personas acusadas luego de ser insurgentes.
'Los cachemires están atrapados en un ciclo de violencia sin fin con ataques de los insurgentes y abusos de las autoridades del gobierno y las fuerzas de seguridad', dijo en el comunicado Meenakshi Ganguly, directora de HRW para el sur de Asia.
'Las autoridades deberían proteger a las minorías de Cachemira y asegurarse que se hace justicia con las víctimas de los abusos de las fuerzas de seguridad', agregó.
Este jueves, dos maestros de religión hindú y sij fueron asesinados en un nuevo ataque selectivo perpetrado por supuestos insurgentes separatistas en la Cachemira india, la única región de la India de mayoría musulmana.
Este ataque se produjo aproximadamente 36 horas después del asesinato selectivo de tres civiles, entre ellos un conocido farmacéutico hindú, en la región.
Días antes, el 3 de octubre, dos civiles más fueron asesinados a tiros por presuntos insurgentes en Srinagar.
El Frente de Resistencia, un grupo rebelde que según las autoridades indias está afiliado a los islamistas de Lashkar-e-Taiba, se responsabilizó de varias de las muertes, y aseguró que su objetivo eran personas que trabajaban para el Gobierno.
Cientos de miles de cachemires, muchos de ellos hindúes, huyeron de la zona después de una serie de ataques de insurgentes entre 1989 y 1990, y los asesinatos de personas de comunidades minoritarias que aun permanecen ahí ralentiza el retorno de aquellos que quedaron desplazados, apunta HRW.
'Lejos de facilitar su regreso, se teme que ahora estos asesinatos puedan crear una nueva ola de pánico que lleve a nuevas migraciones de no-musulmanes desde Cachemira', dijo en el comunicado de la organización un cachemir que pidió permanecer en el anonimato. EFE
hc/fjo/dmt
EFE