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Huda Nasrallah: Una mujer contra la ley de herencia islámica en Egipto

Azza Guergues

El Cairo, 9 dic (EFE).- Huda Nasrallah, mujer, cristiana copta y abogada, se ha convertido en imagen de la lucha contra la discriminación de género y religión en Egipto tras tumbar en los tribunales una interpretación de la ley de herencia inspirada en el islam que durante décadas ha favorecido a los hombres.

'Un sentimiento de triunfo', narra Huda con un brillo en los ojos al recordar lo que sintió el pasado 25 de noviembre al escuchar cómo un tribunal de apelaciones de El Cairo accedía a que recibiera la misma porción de herencia que el resto de sus hermanos.

Solo hay un precedente, de 2016, de un caso similar, pero en esta ocasión Huda se ha convertido en un símbolo de la lucha por la igualdad.

UNA HERENCIA DISCRIMINATORIA

La Ley de Herencia egipcia data de 1947 y, aunque es una ley civil, está fuertemente influenciada por la sharía o ley islámica, según explica a Efe la directora de la ONG Asociación de Asuntos de la Mujer, Azza Solaiman.

La norma establece que 'al varón le corresponde lo mismo que a dos mujeres', un criterio que sigue los preceptos del islam en un país con 85 millones de musulmanes entre sus 100 millones de habitantes.

Pero la ley, además de discriminatoria con la mujer, choca además con la propia Constitución, que establece que los cristianos y judíos pueden recurrir a los principios de sus religiones en los asuntos personales.

Sobre esto, Ahmad Karima, catedrático de sharía islámica en la Universidad de Al Azhar, explica a Efe que la Constitución da a los cristianos el derecho de recurrir a sus religiones, pero como no hay en el cristianismo un versículo directo que organiza el asunto de la herencia, muchos cristianos prefieren la ley islámica.

EL DERECHO ROBADO

Tras la muerte de su padre el año pasado, Nasrallah, de 40 años, decidió junto a sus dos hermanos, Samy y Reda, que la herencia -una casa y una “modesta” cantidad de dinero- se distribuyera a partes iguales.

Ahí comenzó una larga lucha que sólo acabó hace unos días.

Pese a que hermana y hermanos manifestaron su voluntad, un tribunal del El Cairo dictó los términos de la herencia de acuerdo a lo estipulado por la norma y dando a lo hombres el doble que a la mujer.

'No es una donación (...) ni un regalo, es un derecho. Hay una diferencia entre la sensación de tomar un derecho y recibir un subsidio', dice Nasrallah sobre por qué se negó a resolver el asunto entre sus hermanos y prefirió ir a la corte.

Aunque el primer juez aplicó la ley de herencia islámica, la abogada no se desanimó.

'Cuando un intento falla, lo que estoy haciendo es dar el paso siguiente, y el siguiente', dice la abogada, que trabaja como defensora de derechos humanos en la ONG, la Iniciativa Egipcia para Derechos Humanos.

Finalmente, y tras dos derrotas, el Tribunal de la Familia del barrio de Helwan, en el sur de El Cairo, dictaminó el pasado 25 de noviembre que Huda Nasrallah era copta y no se le podía aplicar la sharía.

UN TRIUNFO

Solaiman cree que la sentencia es 'muy importante' no solo porque le está dando a Nasrallah su derecho, sino también porque ya es un caso judicial y un precedente legal que otras mujeres pueden presentar a los tribunales para pedir sus derechos.

Según Solaiman, la cuestión tiene un elemento de género importante y no solo religioso, porque “muchos hombres cristianos prefieren aplicar la sharía islámica porque esto les dará más herencia'.

Nasrallah comparte con Solaiman la opinión de que su batalla beneficiará a muchas féminas más tarde, la razón por la cual la abogada lanzó en julio pasado con su ONG la campaña 'Cristianas en el carné de identidad ... Musulmanas en herencia', para alertar sobre el sufrimiento de muchas mujeres cristianas privadas del derecho a obtener una herencia igual a los hombres de su familia.

'No es solo mi derecho, es también el derecho de muchas cristianas (...), y eso está (garantizado) en la Constitución, pero hasta ahora no hay aplicación', comenta la letrada, señalando que el asunto de la herencia está afectando a muchas familias de la minoría copta cristiana, que representa el 10 % de la población de Egipto.

Huda ya ha recibido varias cartas de mujeres cristianas que buscan su ayuda para demandar una herencia igual en los tribunales.

Y es que, destaca Nasrallah, en Egipto no se otorga 'el derecho, sino que debe ser demandado'. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.