Hutíes acusan a la ONU de eludir el mantenimiento pactado en petrolero varado
Saná, 1 jun (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen acusaron este martes a la ONU de haber renunciado a la realización de los trabajos de mantenimiento del 'Safer', el petrolero varado frente a las costas del país desde 2015 que amenaza con causar un desastre medioambiental, tal como habían sido acordados tras arduas negociaciones.
El comité hutí encargado de coordinar con Naciones Unidas la evaluación del barco manifestó en un comunicado su 'profunda decepción por la marcha atrás de la ONU en cuanto a los trabajos de mantenimiento' de la nave.
Tras dos años de negociaciones, ambas partes habían llegado en noviembre pasado a un acuerdo para inspeccionar conjuntamente la embarcación, encallada en una zona del mar Rojo bajo control hutí, y hacer unas primeras tareas de mantenimiento.
Sin embargo, el plan presentado ahora por el organismo internacional 'excluye la mayor parte de los trabajos de mantenimiento urgentes acordados y solo mantiene la evaluación bajo el pretexto de que el tiempo y los fondos no eran los adecuados', acusaron los rebeldes yemeníes.
'La ONU no solo ha desistido de las labores de mantenimiento estipuladas en el acuerdo, sino también de buena parte del trabajo de evaluación, que ha convertido en un mero examen visual que no está sujeto a ningún estándar reconocido', afirmó en el comunicado el comité del movimiento chií que controla buena parte del Yemen desde finales de 2014.
El gobierno reconocido internacionalmente del Yemen y sus aliados y la propia ONU han acusado en los últimos años a los hutíes de poner trabas para asegurar el 'Safer' y evitar una catástrofe ambiental.
Ahora son estos los que acusan a Naciones Unidas de no cumplir con lo acordado e incluso de haber 'prolongado deliberadamente las negociaciones para consumir el presupuesto destinado a la implementación del acuerdo en gastos de operación de su equipo y de consultoría'.
El 'Safer', un petrolero construido en Japón en los años setenta y vendido al gobierno yemení en 1987 para ser usado como buque cisterna anclado en un punto fijo a siete kilómetros del puerto de Rass Issa en el que almacenar crudo para su exportación, ha sido calificado como una 'bomba de relojería' medioambiental.
Desde que estalló la guerra civil en el Yemen en 2015 permanece abandonado y se teme que, sin el mantenimiento adecuado, el petróleo podría transformarse en gas inflamable y estallar o el casco se podría romper y derramar el crudo al mar. EFE

EFE