×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
versión impresa
Redes Sociales
General

Indignación por la liberación de un conocido contrabandista de personas

Trípoli, 12 abr (EFE).- Organizaciones de defensa de los derechos humanos libias e internacionales han pedido la dimisión del titular de la Fiscalía del Estado después de que ésta ordenara la puesta en libertad de Abdel Rahman Milad, alias 'Bija', uno de los contrabandistas de personas más importante del norte del Mediterráneo al que Italia convirtió en 2018 en un dirigente de la controvertida Guardia Costera.

'Bija', al que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha incluido en su lista de individuos sancionados por su presunta participación en el tránsito irregular de migrantes en el Mediterráneo Central, la ruta más mortífera del mundo, salió en libertad este domingo tras cuatro meses en prisión, confirmaron hoy a Efe fuentes de Seguridad en la capital libia.

Desde allí viajó a la ciudad costera de Zawiya, uno de los trampolines del tráfico de personas en el norte de África cuya unidad de guardacostas comanda.

'La decisión de la fiscalía libia supone un ataque para todos aquellos que luchan contra el tráfico de personas. Los delitos de Bija son claros y mundialmente conocidos', explicó a Efe un asesor de la Organización Internacional de las Migraciones (IOM) en la región.

El nuevo Gobierno Nacional libio de Unidad (GNU), elegido el pasado marzo a través del Foro de Diálogo Político para Libia --un organismo no electo creado por la ONU 'ad hoc-- y que debe regir el país hasta las elecciones de diciembre- no se ha pronunciado aún sobre la polémica.

VINCULOS CON ITALIA

'Bija' fue detenido en diciembre, poco después de que se decretara la tregua entre el gobierno del este y el gobierno sostenido por la ONU en Trípoli (GNA), que no solo había promovido al presunto traficante a la categoría de comandante de la Guardia Costera, sino que también había incluido a sus hombres entre las fuerzas que luchaban contra las milicias del este, bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter.

Tras su arresto, responsables de Seguridad aseguraron que 'Bija' estaba siendo investigado por tráfico de personas y combustible, y por sus supuestos lazos con mafias dedicadas a la migración ilegal y a la venta de gasolina robada en Libia en Malta e Italia, país este último al que las organizaciones de defensa de los derechos humanos acusan de haber negociado con él y protegido.

Las acusaciones estaban basadas en un informe del Consejo de Seguridad de junio de 2018 que permitió imponer sanciones al supuesto contrabandista libio y a cinco personas más por liderar una red de tráfico de migrantes entre el Sahel y el Mediterráneo.

Según el informe, Bija 'está firmemente vinculado con la violencia en contra de los migrantes y contra otros traficantes' y 'tanto él como otros miembros de la Guardia Costera están directamente implicados en el hundimiento de botes con armas de fuego', una acusación que negó al asegurar que en realidad se trataba de personas que usaban el mismo uniforme que la guardia.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los distintos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

En la actualidad atraviesa un periodo de tregua --negociada por Turquía y Rusia, los dos países más influyentes en el país-- que ha permitido unificar los dos gobiernos y poner un punto y aparte a la guerra civil que ha ensangrentado Libia en los últimos siete años. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.