Influyente clérigo chií pide a sus seguidores colaborar con la Policía iraquí
Bagdad, 2 feb (EFE).- El influyente clérigo iraquí Muqtada al Sadr pidió el domingo a sus seguidores, incluidos los denominados Cascos Azules, que ayuden a la Policía a reabrir las carreteras y a normalizar la vida frente a las protestas que arrancaron el 1 de octubre en la capital y otos puntos del país.
'Hay que devolver la revolución a su vía organizada y pacífica', indicó en un comunicado Al Sadr, padrino además de la coalición parlamentaria Sairún, una de las más importantes del Legislativo.
El líder religioso afirmó que se 'deberían abrir las carreteras bloqueadas para que todos disfruten de su vida diaria y la revolución recupere su buena reputación', en referencia al movimiento popular que entra este domingo en su quinto mes.
'Aconsejo a las fuerzas de seguridad que impidan el corte de calles y al Ministerio de Educación que castigue a quienes obstaculicen el trabajo de maestros, estudiantes y otros', señaló en la nota Al Sadr, cuyo seguidores también han estado involucrados en las protestas.
Además, en su opinión es 'obligatorio que los Cascos Azules se coordinen con las fuerzas de seguridad y las administraciones de Educación en las provincias'.
Los Cascos Azules son miembros del movimiento sadrista que se han encargado de la protección de los manifestantes pacíficos en las plazas y calles.
Al Sadr había venido apoyando las protestas desde su inicio hasta el 24 de enero, cuando sus seguidores se retiraron y las fuerzas de seguridad trataron de desmantelar las acampadas que los manifestantes han mantenido en los pasados meses en plazas de Bagdad y otras localidades.
Sin embargo, una semana después, este viernes, el clérigo volvió a tender la mano a los manifestantes no afiliados a ningún grupo político o religioso, e instó además a los suyos a volver a las calles para seguir ejerciendo presión sobre los dirigentes.
Ayer, después de dos meses de parálisis política, fue designado como primer ministro Mohamed Taufiq Alaui, que tendrá 30 días para formar un nuevo Gobierno y presentarlo ante el Parlamento para obtener su confianza.
Sin embargo, los manifestantes rechazaron este domingo el nombramiento de Alaui, al considerarlo uno más de los políticos corruptos e ineficientes que ha llevado al país al colapso económico, a pesar de las grandes riquezas que posee. EFE

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