Instancia electoral admite cinco candidaturas a la presidencia de Argelia
Argel, 2 nov (EFE).- La Instancia Nacional Independiente para las Elecciones en Argelia validó hoy cinco candidaturas para las presidenciales previstas para el 12 de diciembre, ninguna de las cuales es de aspirantes del movimiento de protesta popular masivo (Hirak), que ya ha anunciado que boicoteará los comicios.
Según la agencia oficial de noticias local APS, el citado organismo aceptó el expediente presentado por el exprime ministro Abdelmajid Tebboune, que estuvo al frente del gobierno de forma breve en 2017 bajo la presidencia del ahora dimitido Abdelaziz Bouteflika, y que para muchos parte como favorito.
Asimismo aceptó las candidaturas del exprimir ministro Ali Benflis, que perdió las presidenciales frente a Bouteflika en 2013 y que ya entonces denunció fraude electoral, y de Azzedine Mihoubi, secretario general provisional del partido Agrupación Nacional Democrático, socio en el poder del Frente de Liberación Nacional (FLN), hegemónico en Argelia desde la independencia de Francia en 1962.
Igualmente fueron admitidos Abdelaziz Belaïd, presidente del Frente Al Mustakbal y Abdelkader Bengrina, presidente del Movimiento Al Bina, que pese a decirse cercano al Hirak se ha convertido en un grupo opositor más de los admitidos en el interior del sistema.
Otras 18 candidaturas fueron rechazadas, todas ellas por no cumplir con alguno de los requisitos y todas ellas con derecho a apelar ante el Consejo Constitucional en un plazo de 48 horas desde el momento de la notificación.
El propio Consejo Constitucional debe ahora estudiar los posibles recursos y validar la lista definitiva en un plazo de siete días.
Las candidaturas fueron admitidas en medio de un amplio movimiento de protesta popular (Hirak), que arrancó el pasado 22 de febrero y que desde entonces se manifiesta cada martes y cada viernes para exigir la cañida el régimen militar que domina Argelia desde la independencia.
El Hirak comenzó exigiendo la renuncia del presidente Abdelaziz Bouteflika, en el poder desde 1999 y que pretendía aspirar a un quinto mandato consecutivo en las elecciones presidenciales previstas para este año, pese a estar gravemente enfermo desde que en 2013 sufriera un agudo derrame cerebral.
Conseguido el objetivo -Bouteflika dimitió a principios de abril- el movimiento ha proseguido para exigir la salida del actual gobierno y del jefe del Ejército, y nuevo hombre fuerte del país, Ahmed Gaïd Salah, a quien el propio presidente colocó en 2004.
Desde la caída del mandatario, el general ha impulsado una campaña de “manos limpias” que llevado a la cárcel a numerosos políticos, militares, empresarios y periodistas próximos al “clan Bouteflika”, entre ellos su hermano Said y el general Mohamad Mediane “Tawfik”, jefe de los servicios secretos durante 25 años, condenados ambos a diez años de prisión.
La campaña también ha servido para encarcelar a decenas de periodistas y políticos de la oposición, como la líder del Partido de los Trabajadores, de tendencia comunista, Louise Hanoun, y al comandante en la reserva Lajdar Buregaa, uno de los fundadores del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), primer partido opositor en la historia de la Argelia independiente.
A mitad de septiembre pasado, y tras una sugerencia de Gaïd Salah sobre la conveniencia de celebrar presidenciales antes de final de año, el presidente del Senado y jefe de Estado interino, Abdelkader Bensalah -igualmente en el puesto desde 2004- convocó los comicios, consulta que el Hirak considera una nueva farsa. EFE

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