Intentos de detener la escalada de la violencia en un Yemen sin combustible
Jaled Abdalá
Saná, 22 jun (EFE).- El Gobierno reconocido internacionalmente del Yemen y los separatistas sureños acordaron hoy una tregua en la provincia de Abyan (sur) y volver al diálogo, después de los llamamientos de la ONU en medio de una escalada de la violencia en varios frentes y de la escasez de combustible en el país.
El embajador saudí en el Yemen, Mohamed al Jaber, anunció este lunes que el Gobierno yemení, al que Riad apoya, y el Consejo Transitorio Sureño (CTS) han alcanzado 'un alto el fuego para detener la escalada en todas las provincias (...) y el derramamiento de sangre'.
El anuncio sigue al llamamiento de ayer del enviado especial de la ONU para el Yemen, Martin Griffiths, a 'implementar rápidamente el acuerdo de Riad bajo el auspicio de Arabia Saudí', después de que el pasado fin de semana los sureños se hicieran con el control de la isla estratégica de Socotra, ubicada en el océano Índico.
Esa última conquista se suma a una serie de avances de los secesionistas, apoyados por Emiratos Árabes Unidos (EAU), después de que el pasado abril rompieran definitivamente el pacto de reparto de poder con el Gobierno firmado en la capital saudí en noviembre de 2019.
El texto estipulaba que los separatistas tendrían representación en el Gobierno yemení, cuya sede se encuentra en la ciudad de Adén, donde en agosto de 2019 efectuaron un 'golpe' contra las autoridades y tomaron el control de las instituciones, de por sí debilitadas por la guerra contra los rebeldes hutíes.
VUELTA AL ACUERDO DE RIAD
Hoy el CTS subrayó en un comunicado 'la importancia' de ese pacto y 'la necesidad de volver inmediatamente a su aplicación', dando la bienvenida a la iniciativa de la coalición árabe liderada por Riad para un cese de las hostilidades.
Esa alianza, que interviene en el Yemen desde 2015 en apoyo del Gobierno del presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, agradeció la aceptación del alto el fuego por parte de los dos bandos, pidiéndoles que prioricen 'los intereses nacionales del Yemen', según la agencia de noticias oficial saudí SPA.
Asimismo, informó de que desplegará tropas en Abyan para supervisar el cumplimiento de la tregua, como paso previo a una nueva cita entre las partes en Riad para dialogar sobre la implementación del acuerdo.
Por su parte, el Gobierno yemení también deseó el 'regreso a la normalidad' en el archipiélago de Socotra y todas las demás áreas 'objeto de la escalada por parte del CTS', según la agencia de noticias yemení Saba, controlada por el Ejecutivo.
REPERCUSIONES EN EL FRENTE ECONÓMICO
Aparte de la reciente escalada en el sur del país, los combates entre los rebeldes hutíes y las fuerzas gubernamentales, respaldadas por la coalición árabe, continúan en las provincias de Al Jawf y Marib, en el noroeste del país, y Al Baida, en el centro.
Según la televisión Al Masira, afiliada al movimiento rebelde, la aviación árabe efectuó hoy 37 bombardeos en Al Baida y 16 en las zonas de combate de Al Jawf y Marib.
Además, el conflicto entre los rebeldes chiíes y Riad está causando estragos económicos en las áreas gobernadas por el movimiento hutí, sobre las que la coalición árabe ejerce un bloqueo aéreo, marítimo y terrestre.
Colas kilométricas de vehículos se repiten este lunes ante las gasolineras de esos territorios, incluida la capital, Saná, debido a una creciente crisis de abastecimiento de combustible.
Según la Compañía de Petróleo del Yemen, controlada por los hutíes, las fuerzas de la coalición mantienen retenidos desde hace más de tres meses unos 15 buques con cerca de 420.000 toneladas de gasolina y diésel que debían haber descargado en el puerto de Al Hudeida, en el mar Rojo.
El control de ese puerto también se lo disputan los rebeldes y el Gobierno de Hadi, sin que se haya aplicado del todo el acuerdo alcanzado con mediación de la ONU en 2018.
La Compañía de Petróleo informó ayer en un comunicado de que las existencias de combustible se encuentran en un punto 'crítico' y resultan insuficientes para abastecer 'los sectores vitales', por lo que los servicios están suspendidos.
De esta forma, los yemeníes siguen sufriendo las consecuencias directas e indirectas del conflicto que dura más de un lustro y que en este país árabe ha provocado la mayor crisis humanitaria del planeta, en palabras de la ONU. EFE

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