Italia y Francia promueven colaboración en Inteligencia sobre la crisis libia
Roma, 5 mar (EFE).- La colaboración sobre la crisis libia entre Italia y Francia, dos de sus principales actores internacionales, a veces con intereses cruzados, afecta también a los servicios de Inteligencia de ambos países, declaró hoy el ministro de Exteriores italiano, Luigi di Maio, tras reunirse con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian.
'Un elemento central de nuestras conversaciones de hoy fue el expediente libio, sobre el cual promovimos una colaboración entre nuestros servicios de Inteligencia ', dijo el jefe de la diplomacia italiana en una rueda de prensa conjunta con Le Drian tras su encuentro en Roma.
'Debemos trabajar juntos para maximizar el rol de todos los países limítrofes en la estabilización de Libia', defendió Di Maio, quien destacó que el país norteafricano 'se encuentra en una fase crucial de su camino hacia la estabilización'.
Para Italia, la 'vía maestra' hacia la paz es la investidura del nuevo Gobierno de transición en el Parlamento, prevista para el próximo lunes 8 de marzo, a pesar de las sospechas de posible fraude que penden sobre el primer ministro designado, Abul Hamid Dbeibah.
Di Maio indicó que el objetivo fundamental del Gobierno será la convocatoria de elecciones en diciembre de 2021, y mientras llamó a respetar el embargo de venta de armas y el alto el fuego y a la retirada 'completa' de combatientes y mercenarios extranjeros.
El ministro francés, por su parte, aseguró que tiene 'posiciones completamente convergentes' con Italia y que los dos países están determinados a 'apoyar en todo lo que sea necesario para que las elecciones se desarrollen en la fecha prevista'.
Libia es una Estado fallido, envuelto en el caos y la guerra, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de varios grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
Desde 2015 fue escenario de una cruenta guerra civil entre las milicias afines al Gobierno de Acuerdo Nacional impulsado por la ONU en Trípoli y los grupos armados leales al mariscal Jalifa Hafter, tutor de otro gobierno en el este y hombre fuerte del país.
En junio, ambos rivales aceptaron una tregua, negociada por Turquía, principal socio de Trípoli, y Rusia, apoyo clave de Hafter, que cuenta también con el favor de París.
En ocasiones, Italia y Francia, ambos con un pasado colonial en el país magrebí, han mantenido posturas dispares en la crisis.
Roma sigue con una atención especial el desarrollo de la guerra en Libia porque desde sus costas parte la gran mayoría de los inmigrantes que llegan a sus puertos.
Pero además es un país donde Italia mantiene grandes intereses económicos por sus recursos: la petrolera Eni opera desde 1959 (en 2019 extrajo 106 millones de barriles equivalentes de petróleo). La francesa Total está también en Libia desde hace 60 años. EFE

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