Italia y Francia reforzarán su unión en Europa con el Tratado del Quirinal
Roma, 19 nov (EFE).- El primer ministro italiano, Mario Draghi, y el presidente francés, Emmanuel Macron, reforzarán su alianza en el seno de la Unión Europea (UE) con la firma la próxima semana del Tratado del Quirinal, un acuerdo altamente simbólico que marca el inicio de un nuevo momento en las relaciones entre Italia y Francia tras un periodo difícil.
El pacto que suscribirán Draghi y Macron en Palacio del Quirinal, sede de la jefatura del Estado italiano, supondrá un avance en la colaboración bilateral en materias como política exterior, seguridad y defensa, justicia, política migratoria, cooperación económica e industrial, educación y cultura, entre otras.
La firma se llevará a cabo durante la visita oficial de Macron los próximos días 25 y 26 de noviembre a Italia y el Vaticano, en la que mantendrá encuentros con Draghi y con el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, además de ser recibido en audiencia en el Vaticano por el papa Francisco.
Es más probable que la ceremonia oficial de la rúbrica tenga lugar el jueves 25, aunque aún no se puede descartar que se celebre el viernes 26, ya que el Gobierno italiano aún no ha hecho un anuncio oficial, mientras que el francés se ha limitado a anunciar el viaje de Macron, sin dar detalles de agenda.
'Esta visita se centrará en la estrecha relación bilateral entre Francia e Italia. En particular, tendrá por objeto la firma del Tratado del Quirinal, que favorecerá la convergencia de las posiciones francesas e italiana', según fuentes del Elíseo.
La marcha de la canciller alemana, Angela Merkel, tras más de 15 años abanderando la política europea, es vista como un momento crucial para que Roma y París ahonden su alianza en la UE y más teniendo en cuenta que Francia ocupará la presidencia de turno durante el primer semestre de 2022, según expertos.
El nombre del acuerdo que firmarán Draghi y Macron parece una clara alusión al Tratado del Elíseo, que Francia y Alemania firmaron en 1963 y que marcó un impulso del eje franco-alemán no solo en ambos países, sino también en Europa.
El buen momento entre Italia y Francia también se beneficia de la excelente relación personal entre Draghi y Macron, que se han encontrado hasta en seis ocasiones desde que el expresidente del Banco Central Europeo (BCE) llegó al poder hace nueve meses para sacar a Italia de una crisis de Gobierno que ponía en cuestión la gestión de los millonarios fondos europeos concedidos por la pandemia.
El propio tratado es una muestra de ello, al cerrar un turbulento periodo que llegó incluso a la llamada a consultas del embajador francés en Italia cuando en 2019 el actual ministro de Exteriores, Luigi di Maio, se reunió con manifestantes antigubernamentales franceses.
De hecho, el acuerdo comenzó a fraguarse en 2017, bajo el Gobierno italiano de Paolo Gentiloni, actual comisario de economía de la UE, pero se paralizó durante el mandato de Giuseppe Conte, hasta que la llegada de Draghi ha permitido concluirlo con éxito. EFE
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