Jorge Riquelme lleva al cine el alma humana con la brutal 'Algunas bestias'

Alicia G. Arribas

Madrid, 25 jun (EFE).- Jorge Riquelme Serrano es uno de los arriesgados directores de cine que han aguantado su película durante toda la pandemia para exhibirla en sala grande. Los detalles, dice el realizador a Efe, cada mirada, cada gesto de 'Algunas bestias', 'son cosas con las que el espectador tiene que ir conectando'.

'Y yo creo que eso se aprecia mejor en sala, se disfruta; se necesita esa lupa que, igual si lo ves en casa mirando el celular y tomando café, pues no lo ves', señala Riquelme Serrano en una conversación con Efe desde su casa en Santiago de Chile, donde pasa el aislamiento por la COVID-19 trabajando sin parar en su nuevo guion, la cinta que cerrará su trilogía sobre 'los aspectos más duros de la sociedad humana':

Son 'Camaleón' (2016), 'Algunas bestias' (2019) y esta tercera que aún escribe sobre un artista callejero, que arropará con 'un elemento musical muy interesante que puede hacer la película mas llevadera'.

Porque el modo de contar de Riquelme es brutal. 'No me gusta ser discursivo ni político, ni directo, sino que quiero que 'eso' se lo lleve el espectador y lo reflexione de otra manera', asegura a Efe.

'Algunas bestias' ganó la sección Nuevos Directores en el pasado Festival de San Sebastián, lo que de alguna manera, señala Riquelme, le ha 'validado' su sistema formal de hacer cine.

'Es el primer filme chileno que sobrepasa la pandemia, así que estamos deseando oír lo que diga el público', cruza los dedos.

Le costó mucho sacar adelante esta película; rodó sin apenas medios y gracias al compromiso de sus protagonistas: los enormes Paulina García y Alfredo Castro, que se lanzaron de cabeza a un experimento arriesgado, y sus compañeros de reparto Andrew Bargsted, Gastón Salgado, Consuelo Carreño, Millaray Lobos y Nicolás Zárate.

Escribió, dirigió, produjo y montó. Un esfuerzo agotador. Rodó en diez días lo que normalmente precisa cinco o seis semanas en un lugar complejo, porque la isla lo era de verdad y la meteorología fue la que fue.

El director fue dando a los actores pistas de lo que era un guion único, franco y demoledor que sólo tenía él en la cabeza, apenas un 'soporte' para que pudieran empezar a rodar. Grabaron escenas que parecen puro teatro, con largos planos secuencia en las que a veces el riesgo y la falta de tiempo alumbraba momentos mágicos.

En principio, su argumento es cristalino: una pareja que tiene dos hijos adolescentes quiere convencer a sus padres ricos para que les ayuden a montar un hotel en una isla deshabitada y de paisajes salvajes en el sur de Chile y allí van todos a pasar unos días; al poco, el barquero que les ha trasladado a la isla desaparece y no tienen cómo volver a tierra firme.

'En mi primer borrador era diferente la historia -confiesa Riquelme-, quería hablar de violencia contra las mujeres y había un golpeador físico. Aquello fue mutando a capas más profundas'.

Así, explica el director, 'la cinta empieza con un dron que muestra a esta familia como si fueran unos virus que entran a ese microcosmos. Es nuestra sociedad y habla de nuestra problemática'.

Ahí están, dice, 'los tópicos: el racismo, la desigualdad, la falta de apoyo, el abuso, todo eso graficado en esta familia' donde se esconden las bestias.

Riquelme aún no ha cumplido los 40, pero esta película le ha hecho mayor: ha madurado como director, le ha dado a conocer en el mundo y mañana pasará a la intrahistoria del cine chileno porque será la primera cinta de su país que se estrene en sala tras la pandemia. Eso sí, en España, porque en Chile siguen aislados.

Lo están pasando muy mal en su país, comenta el director, preocupado por el momento incierto en el que entra la industria del cine; igual, dice, todo ese exceso de información y de teorías de la conspiración están 'permeando' en su nuevo guion: 'Es muy angustiante mental y emocionalmente, uno se golpea mucho'.

Dicho lo cual, invita a los espectadores españoles a que vayan al cine a ver su película, a partir de mañana viernes, porque 'retrata emociones, principalmente, y estoy seguro de que nadie que la vea va a salir igual; algo le revolverá y tendrá que reflexionar sobre algunas cosas del mundo'. EFE

20200625 https://www.diariolibre.com

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