Kazemi y Pompeo se entrevistan cuando se espera nueva retirada de tropas
Bagdad, 17 nov. (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, habló hoy con el primer ministro iraquí, Mustafa al Kazemi, cuando se espera un anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de una nueva retirada de tropas de Irak antes de que deje la Casa Blanca.
Al Kazemi y Pompeo 'discutieron el futuro de la cooperación entre Irak y la coalición internacional liderada por Estados Unidos, a la luz de las crecientes capacidades iraquíes en la lucha contra el terrorismo', según un comunicado emitido por la oficina del primer ministro iraquí.
La nota no aporta más detalles, pero esta declaración se produce un día después de que medios estadounidenses informaran de que comandantes militares han anticipado que Trump anunciará esta semana una nueva retirada de tropas de Afganistán e Irak, que tendría lugar antes de que el gobernante deje la Casa Blanca, el próximo 20 de enero.
La oficina de Al Kazemi aseguró que, durante la llamada con Pompeo, 'discutieron las relaciones bilaterales, así como el desarrollo de la situación en la región', sin dar más detalles.
Estados Unidos mantiene cerca de 3.000 soldados en Irak y según la cadena CNN, que citó dos fuentes estadounidenses familiarizadas con el asunto, el Pentágono difundió un aviso denominado 'orden de advertencia' para empezar a planificar la reducción de su pie de fuerza a 2.500 soldados, tanto en Afganistán como en Irak.
Todo ello se produce mientras la coalición internacional que lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico se ha retirado de al menos ocho bases iraquíes, en un momento en el que dicha organización está intensificando sus ataques en el país.
Al Kazemi, que fue jefe de los servicios de inteligencia de Irak desde 2016, mantiene buenas relaciones con Estados Unidos, pero también una postura cordial con Teherán.
Las relaciones de Bagdad se enfriaron con ambos tras el bombardeo estadounidense que mató al general iraní Qasem Soleimaní el 3 de enero en Bagdad y el posterior ataque de Teherán con misiles a bases con presencia de EEUU, lo que el Gobierno iraquí condenó como una violación de su soberanía.
Posteriormente, las autoridades iraquíes solicitaron la salida de las tropas extranjeras del país, pero no se llegó a un acuerdo para ello ni se concretó un calendario y en los meses posteriores la alianza ha vuelto a operar en colaboración con las fuerzas del país árabe. EFE
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