La CE dice que el Gobierno etíope utiliza alto el fuego como arma de guerra
Estrasburgo (Francia), 7 jul (EFE).- El comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, dijo hoy que el Gobierno de Etiopía está utilizando como 'un arma de guerra' el alto el fuego que declaró la semana pasada de forma unilateral en la región septentrional de Tigray.
'No es un alto el fuego, es un asedio y se está usando como un arma de guerra', dijo Lenarcic durante un debate en el Parlamento Europeo sobre la guerra que sufre la región desde el pasado 4 de noviembre, cuando el Gobierno federal etíope lanzó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT).
El pasado lunes, la Administración etíope declaró un 'alto el fuego unilateral humanitario' y la retirada de su Ejército de la capital regional, Mekele, después de que el Gobierno interino de Tigray -designado por el Ejecutivo central- solicitara un cese de las hostilidades.
Sin embargo, aunque se produjo la retirada del Ejército etíope de varias ciudades que fueron tomadas por el FPLT -integrado en las Fuerzas de Defensa de Tigray (FDT)- las fuerzas de la vecina región de Amhara, aliadas del Gobierno central que han anexionado de facto el oeste de la región y expulsado a los tigriñas, siguen sin moverse.
Lenarcic defendió hoy un alto el fuego 'negociado' como la forma de 'poner fin a las hostilidades' para que 'vuelva la normalidad a Tigray.
'Estamos siendo testigos de asesinatos extrajudiciales de civiles, de violaciones, de deportaciones de refugiados, de saqueos y de destrucción deliberada de cosechas', dijo Lenarcic, que aseguró que lo que está ocurriendo en Etiopía 'no está lejos de crímenes de lesa humanidad'.
Reclamó también a las autoridades etíopes que permitan un acceso 'urgente' de la ayuda humanitaria a la región de Tigray, porque desde el alto el fuego la región se ha visto 'aislada y se han cerrado las fronteras internacionales'.
Precisamente el pasado día 1 fue destruido el puente de Tekeze, acto del que el Gobierno etíope acusó a la fuerzas rebeldes de Tigray.
En un debate en el que no hubo discrepancias entre los grupos de la Eurocámara sobre el análisis de la situación en Etiopía, la eurodiputada de Podemos Idoia Villanueva quiso enviar 'un fuerte abrazo a la familia' de María Hernández, la cooperante de Médicos Sin Fronteras, asesinada en junio en Tigray, junto a otros dos trabajadores de la organización, Yohannes Halefom Reda y Tedros Gebremariam Gebremichael.
Desde que se inició la guerra ha habido miles de muertos y hay cerca de 2 millones de desplazados internos en la región, más otras 75.000 personas que se han visto forzadas a huir al vecino Sudán, según datos oficiales.
Además, hay 400.000 personas se encuentran en condición de hambruna y cerca de dos millones están al borde de ella, según la ONU. EFE
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