La Comisión Europea blinda su plan climático contra los 'chalecos amarillos'
Bruselas, 14 jul (EFE).- La Comisión Europea quiere que la transición hacia una economía sin CO2 sea socialmente justa y para evitar protestas similares a la de los 'chalecos amarillos' prevé crear un fondo con 72.200 millones de euros entre 2025 y 2032 para compensar el probable incremento de la factura de la calefacción.
Es uno de los puntos más novedosos de la batería legislativa presentada este miércoles para conseguir que la UE reduzca sus emisiones de CO2 al menos en un 55 % en 2030 respecto a 1990 con vistas a alcanzar la neutralidad climática a mitad de siglo.
El corazón de la estrategia comunitaria, articulada a través de 13 propuestas legislativas y cientos de acciones concretas, pasa por hacer que el emitir CO2 tenga un coste económico.
Y una de sus patas más importantes es la reforma en 2025 del mercado europeo donde se pone un precio por tonelada de CO2 emitida desde 2005, el llamado sistema de comercio de emisiones ETS, que abarca a unas 10.000 plantas de consumo energético intensivo en la UE y cubre el 41 % del total del CO2 liberado en su territorio.
El sistema ha favorecido que se reduzcan las emisiones en un 42,8 % desde que se introdujo y la Comisión quiere actualizarlo y ampliarlo para que siga siendo un pilar de la política climática europea.
Bruselas quiere que los sectores cubiertos por ETS rebajen sus emisiones en un 61 % en 2030 respecto a los niveles de 2005 frente al vigente objetivo del 43 %. Para ello, la CE propone que se reduzcan progresivamente los permisos de emisión en los que se basa el sistema a un ritmo del 4,2 % anual, frente al 2,2 % actual.
Además, se incluirán en el sistema la calefacción y el transporte rodado, gravando progresivamente por tonelada de CO2 emitida a los productores y distribuidores de combustibles para incentivar que opten por tecnologías sostenibles.
Se empezará con los edificios públicos y comerciales y eventualmente se ampliará a residenciales. Previsiblemente, esto encarecerá la factura energética de los hogares, con 35 millones de personas viviendo actualmente en riesgo de penuria energética en la UE, según los cálculos de la Comisión Europea.
Por eso, el Ejecutivo comunitario ha diseñado un esquema para que los más vulnerables reciban apoyo financiero y evitar así posibles protestas como el estallido social en Francia de los 'chalecos amarillos' tras un impuesto al diésel considerado especialmente lesivo para las clases populares.
El apoyo económico llegará, primero, a través de los fondos de recuperación contra la pandemia, un total de 800.000 millones de euros que empiezan a fluir estos días, explicó en rueda de prensa la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
A continuación, la ayuda se articulará a través de un nuevo fondo que 'se aplicará antes de la introducción del sistema ETS', agregó el vicepresidente de le Comisión para el Pacto Verde, Frans Timmermans.
El dinero provendrá del presupuesto de la UE y supondrá el 25 % de lo que se espera recaude el mercado de carbono y para distribuir los fondos se tendrán en cuenta indicadores como el porcentaje de población en áreas rurales o riesgo de pobreza energética.
'El sistema se introducirá con mucha prudencia' en el ámbito de la calefacción, añadió Timmermans, quien explicó que la propuesta prevé que el sistema ETS contenga medidas para 'reaccionar' si los precios se disparan.
Los Estados tendrán que poner en marcha esquemas para apoyar a los hogares y para invertir en innovación y el fondo financiará el 50 % de estas inversiones, por lo que Bruselas espera que el volumen total movilizado ronde los 144.400 millones de euros. EFE
jaf/lpc/aam
(Más información sobre la Unión Europea en euroefe.euractiv.es)
EFE