La disensión entre Turquía y la UE se evidencia en visita de Borell a Ankara
Ankara, 6 jul (EFE).- Las disensiones políticas entre Turquía y la Unión Europea (UE) han quedado patentes este lunes, en la primera jornada de una visita de trabajo de dos días a Ankara del jefe de la política comunitaria, Josep Borrell.
Tras reunirse con el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, el Alto Representante de la UE para Política Exterior admitió ante la prensa que 'la situación está lejos de ser la ideal' y que el objetivo de su visita era 'rebajar tensiones'.
En una rueda de prensa conjunta tras la reunión, su anfitrión reprochó abiertamente a la UE que mezclara asuntos técnicos y políticos, como el acuerdo sobre refugiados y las tensiones en el Mediterráneo Oriental.
Una de las manzanas de discordia es el enfrentamiento entre Nikosia y Ankara por la exploración de gas natural en aguas que Chipre considera parte de su zona económica exclusiva mientras que Turquía insiste en que nadie debe beneficiarse de los yacimientos antes de que se solucione el conflicto de la isla dividida.
'El bando griego se considera el único dueño de la isla y la UE lo apoya. Le he dicho a Borrell que la UE debería ser parte de la solución, no parte del problema. Si la UE pasa a ser un intermediario justo, equidistante, podemos trabajar con ella', dijo Çavusoglu.
Cuando su huésped insistió en la necesidad de mantener buenas relaciones, Çavusoglu le espetó airado: 'Esto será la postura personal de usted, no dudo de su buena voluntad. Pero no todos los países miembros de la UE piensan así. Esa es la realidad. Francia nos exige poner fin a las operaciones contra el PKK (el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán) en Siria'.
El ministro acusó a París de 'no actuar con sinceridad' también en el caso de la guerra en Libia, otro punto de conflicto turco-europeo, al respaldar al general rebelde Jalifa Hafter contra el gobierno de Trípoli, reconocido por la UE y Naciones Unidas y al que Turquía apoya con tropas y armas.
Borrell admitió que 'el Mediterráneo oriental es una región crítica para la UE, por lo que la estabilidad y las buenas relaciones vecinales son importantes, ya que nada se puede resolver de forma unilateral'.
Subrayó también que Chipre es miembro de la UE pero no repitió la petición, lanzada durante su visita a esa isla a finales de junio, de que Turquía pusiera fin a las exploraciones energéticas 'ilegales' en aguas cercanas a Chipre.
Tras la reunión con Çavusoglu, Borrell se reúne con el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, en una visita de trabajo que arrancó hoy al mediodía y continuará hasta mañana. EFE

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