La disidencia política birmana crea un grupo de trabajo contra la covid-19

Bangkok, 22 jul (EFE).- El disidente Gobierno de Unidad Nacional (NUG), opuesto a la junta militar que controla Birmania, ha creado un grupo de trabajo junto a varias asociaciones médicas para tratar de controlar la amplia propagación de la covid-19 en el país.

La nación asiática, sumida en el caos político y social tras el golpe de Estado del 1 de febrero, afronta su peor ola de muertos e infectados de la pandemia, vinculada a la variante delta, con un sistema sanitario prácticamente inexistente a raíz de la represión de los militares y las huelgas contra el régimen castrense.

El grupo de trabajo, liderado por la doctora Cynthia Maung, será responsable de 'emitir las directrices para prevenir la covid-19' y será el intermediario que coordine la cooperación con las asociaciones internacionales para lograr asistencia y equipamiento médico contra el virus y encaminado a la campaña de vacunación.

El NUG, conformado por políticos y activistas contrarios a la junta militar y leal a la derrocada líder Aung San Suu Kyi, es calificado de 'terrorista' por el régimen castrense, quien ha emitido ordenes de arresto contra todos sus miembros.

Por su parte, el grupo disidente, autodenominado como el gobierno legítimo de Birmania, busca ganarse el reconocimiento de la comunidad internacional.

Este grupo de trabajo de la NUG contra la covid-19 busca cooperar directamente con los organismos de Naciones Unidas y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), a la que pertenece Birmania.

Las autoridades sanitarias controladas por los militares birmanos reportaron este miércoles 6.093 nuevos casos de la covid-19 y 247 muertos, lo que eleva el total a 246.663 infectados y 5.814 decesos.

Con una capacidad de pruebas limitadas a entre 12.000 y 15.000 al día, entre una población de 55 millones, y los crematorios repletos de cadáveres, asociaciones de médicos birmanos mantienen que esas cifras no reflejan la realidad.

Al caos político y colapso del sistema sanitario, se suma la acuciante falta de suministro de oxígeno y la desconfianza de la población con los militares, quienes reprimen con brutalidad a la oposición y han disparado a matar contra civiles.

Decenas de médicos y enfermeros han sido arrestados y las autoridades han emitido cientos de ordenes de arresto contra el personal sanitario que se niega a trabajar bajo las ordenes de los militares.

Este jueves, un grupo de exrepresentantes de Naciones Unidas para Birmania solicitó a la ONU una 'intervención humanitaria de emergencia' para combatir la covid-19 en el país que incluya la protección de los médicos sobre el terreno y la entrega de material de emergencia a asociaciones civiles, étnicas o la NUG. EFE

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20210722 https://www.diariolibre.com

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