La geolocalización, clave en detención de acusado por el genocidio ruandés
La Haya, 25 jun (EFE).- La detención en Francia del empresario Félicien Kabuga, acusado por su papel en la financiación del genocidio de Ruanda, se produjo gracias a la geolocalización y el seguimiento de sus familiares, dijo este jueves el fiscal general del Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales (MTPI), Serge Brammertz.
'Teníamos información proveniente de seis o siete países, principalmente de Reino Unido, Francia y Bélgica, sobre dónde se encontraban personas de nuestro interés, principalmente familiares' de Kabuga, dijo el fiscal en un encuentro con medios internacionales, entre ellos Efe.
'Con la geolocalización de sus movimientos pudimos identificar un lugar específico cerca de París y concluimos hace dos meses que debía ser ahí', donde se escondía el empresario, que ha vivido como fugitivo desde su orden de arresto en 1997.
La Policía francesa lo detuvo el pasado 16 de mayo, poniendo punto final a la huida del considerado financiador del genocidio de Ruanda.
Se le acusa de instaurar el denominado Fondo de Defensa Nacional, que proporcionó machetes, azadas, vehículos y uniformes a la milicia interahamwe, responsable de gran parte de los asesinatos entre marzo y mayo de 1994.
Brammertz explicó que cuando el caso de Kabuga cayó en sus manos, en 2017, la investigación tenía más de 80 informantes que no siempre daban datos fiables. 'Nos decían que en el mismo mes había sido visto en Burundi, Gabón y Madagascar. En ese punto empiezas a preguntarte qué intención tienen las personas que te dan esa información', explicó.
Los investigadores dejaron de usar una buena parte de esas fuentes y evaluaron cuáles serían las más fiables.
'Personalmente, estaba convencido de que se encontraba en Europa y que desde 2017 no se habría ido', dijo Brammertz, así que su equipo se centró en 'el movimiento de personas' que podrían tener vínculos con Kabuga en el viejo continente.
El acusado se encuentra actualmente detenido en París, donde sus abogados han presentado un recurso de apelación contra su traslado al MTPI, la corte sucesora del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR).
Una vez comience su juicio, está por ver si la Fiscalía mantendrá los siete cargos que figuran en su expediente. 'Es probable que hagamos una modificación de la acusación', advirtió Brammertz, con el objetivo de 'hacerla más manejable'.
'Desde el punto de vista de la Fiscalía, lo importante es probar la intención criminal y la naturaleza sistemática de los crímenes cometidos', añadió.
'Actualmente estamos volviendo a todos los testigos que han declarado durante los últimos años -en el TPIR- para ver quién está disponible y si hay nuevas evidencias. Hay mucho trabajo de actualización de la investigación que necesita ser hecho', concluyó. EFE
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