La innovación médica para el tratamiento del cáncer, antes en los hospitales

Zaragoza (España), 15 ene (EFE).- Hasta seis años pueden pasar desde que innovaciones médicas como un dispositivo para el tratamiento del cáncer que ha obtenido el marcado CE llega a los hospitales. Un tiempo que el proyecto TBMED busca reducir.

Este dispositivo médico es la apuesta de la Universidad de Zaragoza (UZ), en España, y la empresa NanoScale Biomagnetics para tratar el cáncer mediante la hipertermia magnética, que consiste en elevar la temperatura de un tejido con fines terapéuticos mediante el uso de nanopartículas magnéticas.

Para ello, la doctora Raluca Fratila, investigadora Ramón y Cajal de la UZ, trabaja desde el 2011 en el desarrollo de distintas aplicaciones de las nanopartículas magnéticas en el campo de la biomedicina.

El proyecto forma parte del consorcio europeo TBMED, integrado por 13 socios, que ha conseguido una financiación global de 8,5 millones de euros ( (cerca de 9,5 millones de dólares) del programa Horizonte 2020, para crear un innovador banco de pruebas que ayude a agilizar el desarrollo de nuevos dispositivos médicos de alto riesgo.

Este dispositivo, que ha obtenido una financiación de 1 millón de euros (más de un millón de dólares) del programa, fue presentado ayer en la Facultad de Medicina de la UZ, en una sesión en la que se debatió cómo innovar en productos sanitarios que lleguen más rápido y con más seguridad a los hospitales, en un momento en el que la nueva regulación puede alargar estos tiempos.

El objetivo de TBMED, que está integrado por trece socios de cuatro países europeos, es que aumente el acceso de los pacientes a los productos médicos de alto riesgo, gracias a la aceleración del tiempo de llegada al mercado de sus productos, junto con un desarrollo seguro y eficiente de estos dispositivos.

Tal y como ha explicado en declaraciones a Efe la coordinadora del proyecto, Iraida Loinaz (CIDETEC Nanomedicine), actualmente existe el problema de que desde que las empresas consiguen el marcado CE de Conformidad Europea hasta que sus productos son evaluados por las agencias públicas suele haber un periodo muy largo.

Algo que hace que lleguen más tarde a los hospitales y que impide la innovación en Europa en el ámbito de los productos sanitarios, que engloban “desde una tirita hasta un equipo de resonancia magnética y se clasifican en diferentes clases”.

En concreto, el programa TBMED trabaja con varios productos enfocados al alto riesgo, como los implantables, destinados a estar en el cuerpo un largo periodo de tiempo y que son los que más van a ser afectados por la nueva regulación.

Además del dispositivo para tratar el cáncer, el estudio incluye un gel para regenerar huesos que se utiliza en cirugía maxilofacial y una keratoprótesis, una prótesis de córnea biocompatible y flexible.

Y para que estos innovadores productos lleguen “de forma más segura y en el periodo del tiempo lo más corto posible” a los usuarios, el proyecto trabajará durante los próximos cuatro años en coordinar procesos de prototipado, de seguridad y ensayos clínicos desde un inicio. EFE

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20200115 https://www.diariolibre.com

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