La intención de consumo de los brasileños cae a su menor nivel en cuatro años

Río de Janeiro, 29 jun (EFE).- La intención de consumo de los brasileños, impactada por la crisis generada por la pandemia del coronavirus, cayó un 14,4 % entre mayo y junio, cuando se ubicó en su menor nivel en los últimos cuatro años, según un sondeo divulgado este lunes por la Confederación Nacional del Comercio (CNC).

De acuerdo con el estudio de la patronal, la llamada Intención de Consumo de las Familias (ICF) cayó en junio hasta 69,3 puntos, su menor nivel desde julio de 2016, cuando el país enfrentaba la mayor recesión en su historia.

La intención de consumo es medida por la CNC en una tabla de entre 0 y 200 puntos, en la que índices por debajo de los 100 puntos son considerados insatisfactorios. El índice en Brasil se encuentra por debajo de los 100 puntos desde comienzos de 2015, cuando el país comenzó a sufrir su histórica recesión.

El indicador sufrió su tercera reducción consecutiva mensual como consecuencia de la paralización de actividades impuesta por los gobiernos regionales de Brasil para frenar el avance de la pandemia, pues el cierre provisional de empresas provocó un fuerte salto en el desempleo y una significativa caída en la renta de los brasileños.

'Esa insatisfacción en la expectativa de consumir corrobora los nuevos hábitos de los brasileños, que se evidencian actualmente con las familias más cautelosas con su renta', afirmó el presidente de la patronal de los comerciantes, José Roberto Tadros.

Según el estudio, más de la mitad de las familias brasileñas (58,9 %) considera que reducirá su consumo en los próximos tres meses.

Ello debido a que el 32,6 % de los encuestados dice que se siente menos seguro de la estabilidad de su empleo -el mayor índice desde el inicio de la serie- y el 60,1 % aseguró que sus perspectivas profesionales para los próximos seis meses son negativas.

El índice de satisfacción de los consumidores con su actual renta sufrió una caída del 21,8 % frente a junio del año pasado.

La incertidumbre sobre el empleo y la caída de la renta hizo con que el porcentaje de consumidores que considera que este es un mal momento para comprar bienes duraderos, como electrodomésticos, inmuebles o vehículos, alcanzara el 77 %, mayor índice desde el inicio de la serie.

'La renta menor y el crédito más escaso seguirán limitando el consumo temporalmente, especialmente el de productos no esenciales, que representan la mayor parte de los presupuestos domésticos', asegura el líder empresarial.

Según cifras oficiales, las medidas de distanciamiento social por el coronavirus dejaron a 19 millones de brasileños provisionalmente sin trabajo en mayo, de las que 9,7 millones quedaron sin rendimiento ese mes.

El Banco Central, en el informe en que divulgó su nueva proyección para el PIB brasileño este año y en que pasó a prever una contracción del 6,4 %, calcula que el consumo de las familias, mayor motor de la economía en este país de 210 millones de habitantes, se retraerá el 7,4 % este año por la caída de la renta.

Según un estudio divulgado este mes por el Gobierno, las ventas del comercio minorista brasileño cayeron en abril un 16,8 % en volumen en la comparación con marzo, su mayor retroceso mensual en los últimos 20 años.

Para los especialistas, la fuerte caída de las ventas no es consecuencia tan sólo del cierre de los comercios, ya que muchos continuaron operando, sino de la reducción de la masa salarial de los brasileños. EFE

20200629 https://www.diariolibre.com

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