La Izquierda alemana ofrece un pacto a la CDU tras tormenta por apoyo ultra
Berlín, 18 feb (EFE).- La Izquierda alemana ha ofrecido un pacto a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel, para desbloquear la situación creada tras la frustrada elección de un liberal como jefe del gobierno en Turingia (este del país) gracias al apoyo de los conservadores y la ultraderecha.
El izquierdista Bodo Ramelow, primer ministro saliente de dicho estado federado y vencedor de sus elecciones regionales del pasado octubre, anunció que respaldará un ejecutivo de transición, presidido por la CDU, hasta la celebración de nuevas elecciones.
Ramelow, un moderado dentro de La Izquierda, lanzó esta oferta en una reunión a cuatro bandas el lunes, que incluyó a verdes y socialdemócratas -sus socios en el tripartito con el que gobernó-, además de la CDU.
Su idea es que al frente de ese ejecutivo de transición se coloque Christine Lieberknecht, de la CDU y su antecesora en el gobierno regional de ese 'Land'. Lieberknecht se retiró tras quedar en la oposición y pasó el relevo a Mike Mohring, quien renunció al puesto la semana pasada en medio de la crisis desatada por el voto 'cómplice' con los ultras.
Turingia ha quedado en una situación compleja a raíz de la elección del liberal Thomas Kemmerich con los votos de la CDU y Alternativa para Alemania (AfD), que además comandada en ese estado federado por su líder más radical, Björn Höcke. Esa elección se produjo en la tercera ronda de votaciones, después de que Ramelow no consiguiera una mayoría suficiente para repetir en el cargo.
La Izquierda fue la fuerza más votada en las regionales del pasado octubre, donde superó el 30 %, seguida de la AfD, que quedó en un 24 %. Los sondeos apuntan a que, de convocarse nuevas elecciones, la formación de Ramelow se disparará al 40 %, mientras que la ultraderecha ascenderá algún punto. La CDU de Merkel caería al 14 %, siete puntos menos, y los liberales de Kemmerich quedarán fuera de la cámara.
Más allá de los efectos regionales, la votación en Turingia desató una tormenta política a escala federal en el partido de la canciller, que rechaza toda cooperación, directa o indirecta, con los ultras. La sucesora de Merkel al frente de a CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha renunciado a raíz de lo ocurrido a tratar de luchar por la Cancillería en las generales previstas para 2021 y anunciado su retirada como líder del partido.
EL ACERCAMIENTO ARRIESGADO A LA IZQUIERDA
Ramelow es un político muy popular en su estado y respetado, a escala nacional, por su talante moderado y la buena gestión desarrollada en los cuatro años que ha liderado el gobierno de Turingia. Sin embargo, la CDU ha descartado hasta ahora toda cooperación política con La Izquierda, partido de raíces postcomunistas e identificado por una parte del electorado con el régimen germano-oriental.
Merkel, crecida en el este del país, ha mantenido esa consigna, compartida por parte de sus compatriotas. Ramelow ha advertido reiteradamente de que no puede equipararse a su formación con la AfD.
A diferencia de lo que ocurre con la ultraderecha, descartada como socio por el resto del espectro parlamentario, La Izquierda forma parte ya de varias coaliciones regionales, como el tripartito liderado por los socialdemócratas y apuntalado en los verdes que gobierna en la ciudad-estado de Berlín.
El diario 'Süddeutsche Zeitung', periódico de referencia en Alemania, aseguraba hoy que tratar de equiparar La Izquierda de Ramelow con la AfD de Höcke era una 'brutal minimalización' del peligro que entraña para la democracia alemana esa formación ultraderechista. EFE
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