La Justicia española inicia investigación a Fridman por la compra de DIA
Madrid, 24 oct (EFE).- La Justicia española inició este jueves la investigación contra el magnate ruso y máximo accionista del grupo DIA, Mijaíl Fridman, y su sociedad Letterone, por posibles irregularidades en la compra de la cadena de supermercados española.
DIA, con presencia en España, Argentina, Brasil y Portugal, atraviesa una grave crisis desde su hundimiento en Bolsa en 2018, con pérdidas millonarias ese año y lo que va de 2019.
La investigación iniciada por el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, a instancias del Tribunal Supremo, trata de esclarecer si Fridman actuó a través de un 'entramado societario criminal' para provocar la caída del precio de las acciones del grupo DIA y hacerse así con el control de la compañía a un menor coste.
En un auto, el Supremo aludía a un informe policial que apunta que Fridman - hoy mayor accionista de DIA con el 69,76 % de los títulos- es el máximo responsable de una trama que generó en la empresa 'una situación de conflicto, provocó situaciones de bloqueo y falta de liquidez a corto plazo para que su cotización cayera'.
Los magistrados del Supremo recordaban entonces que DIA cotizaba en el momento de los hechos en el IBEX 35, el principal indicador de la Bolsa española, por lo que la trama podría haber afectado a la economía nacional alterando el precio de una firma 'importante en un sector básico como es el de la alimentación'.
Después de 18 meses en el capital como accionista minoritario, Fridman, que también está siendo investigado en España por los supuestos delitos de corrupción, administración desleal y contra el mercado en la quiebra del grupo tecnológico ZED, lanzó una opa sobre la cadena de supermercados DIA el pasado febrero, que acabó cerrando con éxito en mayo.
La firma cotizaba en torno a los 5 euros cuando el magnate ruso se hizo con una participación del 10 %, en julio de 2017, y desde entonces su precio ha caído con fuerza hasta situarse hoy en 45 céntimos como consecuencia de una grave crisis que colocó al grupo de distribución al borde de la quiebra.
Tras conocer la decisión del juez Calama fuentes del entorno de Fridman señalaron que DIA estaba mal gestionada y presentaba irregularidades contables antes de LetterOne se hiciera con el control de la empresa; de hecho, dichas irregularidades afectaron negativamente a todos los accionistas, incluido LetterOne.
LetterOne, añadieron las fuentes, ha perdido más que ningún otro accionista con la crisis de DIA, pese a lo cual mantiene su compromiso de invertir 1.600 millones de euros en la compañía. EFE
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