la Justicia tunecina ordena liberar al candidato presidencial encarcelado
Túnez, 9 oct (EFE).- La Justicia tunecina ordenó hoy la puesta en libertad del candidato a la presidencia de Túnez, Nabil Karoui, en prisión preventiva desde el pasado 23 de agosto acusado de evasión fiscal y blanqueo de capitales, anunció a Efe su abogado, Nézih Souei.
'El tribunal de casación ha decidido su puesta en libertad porque hasta ahora no tenían razones para rechazar nuestra solicitud', explicó Souei sobre la situación de controvertido aspirante, quien exigía ser liberado para poder competir en igualdad de condiciones con su rival , el jurista ultraconservador Kaïes Said, en la segunda vuelta de las presidenciales que se celebrará este domingo.
La decisión se produce apenas 24 horas después de que Karoui, un polémico magnate populista de la televisión, reclamara el aplazamiento de la segunda vuelta argumentando 'desigualdad de oportunidades'.
En un comunicado de prensa, el candidato explicó que había decidido dar ese paso al no recibir respuesta de parte de la Instancia Superior Independiente de las Elecciones (ISIE), órgano que supervisa la consulta, a sus demandas: participar en la campaña electoral y ofrecer entrevistas a los medios de comunicación.
En la primera vuelta celebrada el 15 de septiembre, el líder del partido 'Qalb Tounis' obtuvo un 15,7 por ciento de los votos, tres puntos menos que su rival, que al igual los observadores internacionales ha condenado la falta de igualdad de oportunidades entre los dos aspirantes.
El mismo ISIE había advertido días antes que el proceso electoral podría ser 'cuestionado' si el candidato no puede participar en la campaña electoral.
La decisión judicial supone un giro en los acontecimientos, ya que hasta ahora los tribunales habían rechazado en cuatro ocasiones su puesta en libertad o se habían declarado 'incompetentes' para juzgar el caso, desencadenando un debate público sobre la supuesta instrumentación política del sistema judicial.
Karoui ingresó en prisión el pasado 23 de agosto, apenas diez días antes de que arrancara la campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, a causa de una denuncia interpuesta en 2016 de la ONG I-Watch, que vigila la corrupción en el país, contra él y su hermano Ghazi, quien desde entonces se haya en paradero desconocido.
Aún así logró vencer con claridad al candidato del partido conservador religioso islámico Ennahda y presidente del Parlamento, Abdel Fatah Mouro, y al resto de candidatos, en una extraña campaña electoral en la que fue clave su esposa, Salwa Smaoui, y la cadena de televisión de su propiedad, Nessma TV, la de mayor audiencia nacional.
Este domingo, su partido 'Qalb Tounis' quedó en segundo lugar tras Ennahda en las elecciones legislativas, con en torno a 33-35 diputados según los resultados preliminares, uno de los cuales será para su hermano Ghazi, quien al parecer pretende pedir inmunidad parlamentaria.
A principios de julio la justicia había ya dictado otras medidas cautelares que incluían el bloqueo de bienes y la prohibición de abandonar el país, en el marco de una investigación contra su grupo empresarial con base en Marruecos, Argelia y Luxemburgo. EFE
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