'La nueva Argelia', el eslogan del Gobierno para tratar de acallar al Hirak

Nacera Ouabou

Argel, 11 jun (EFE).- Cerca de 24 millones de argelinos están llamados mañana a las urnas en unas elecciones legislativas planteadas por el Gobierno como una lucha entre 'la Nueva Argelia', que dice representar, y el movimiento social de protesta masiva Hirak, que pide el fin del régimen militar y que hoy volvió a tomar las calles para instar al boicot electoral pese al aumento de la represión.

Como cada viernes desde que el movimiento estallara en febrero de 2019 para exigir la renuncia del entonces president,e Abdelaziz Bouteflika, miles de personas marcharon en varias ciudades de la región montañosa de la Cabilia, de mayoría berber, la única en la que el régimen militar argelino no ha logrado aún acallar la protesta.

Al grito ya tradicional desde hace más dos años, los manifestantes exigieron 'Un sistema civil y no militar' e instaron al boicot de la consulta de mañana, que el Gobierno presenta como el 'el verdadero Hirak' frente a quienes se echaron a las calles en 2019, a los que ahora declara como 'una amenaza al Estado'.

Manifestaciones similares, festivas, pacíficas y multitudinarias se han repetido desde entonces en Argel y el resto de las grandes ciudades argelinas hasta el inicio del pasado mes de mayo, cuando comenzaron a multiplicarse las detenciones de activistas, periodistas y ciudadanos y se endurecieron las medidas policiales, especialmente en la capital y las grandes ciudades del norte.

De acuerdo con el Comité de Defensa de los Detenidos en el Hirak, miles de personas han sido detenidas, cientos de ellas han sido procesadas y condenadas y decenas de ellas más permanecen aún en prisión, en su mayoría bajo arresto preventivo.

'LA NUEVA ARGELIA' FRENTE AL 'VERDADERO CAMBIO'

En la región de Tizi Ouzu, al este de la capital, tierra tradicionalmente indómita, al eslogan elegido por el Gobierno argelino para estas elecciones anticipadas -'La nueva Argelia'- suele responderse con la frase 'Lo que queremos, es un verdadero cambio'.

Allí, apenas se ven carteles electorales y en los pocos que lucen en algunos muros del centro de esta ciudad, de unos 135.000 habitantes, después de la palabra 'voto' suele estar escrito a mano 'boicot'.

En Aban Ramdan, el principal bulevar, son más numerosos los afiches con los rostros de los detenidos del Hirak que los de quienes aspiran a lograr un asiento en el nuevo Parlamento.

'No creo en ninguno de los cambios que prometen. Personalmente, nunca he votado, porque ni son honestos ni transparentes. Son ignorantes, quienes acuden a las urnas desconocen la historia de su país porque no participaron en la guerra de independencia', dijo a Efe Malik Terkmani, un chófer de 52 años.

'En vez de gastar dinero en campañas electorales hubiera sido mejor si hubieran invertido este dinero en construir infraestructuras en las ciudades marginadas. La gente honesta es la que está encarcelada', añade Mohamad, un joven empleado de joyería.

La misma atmósfera se respira en la localidad costera de Azefún, tomada desde hace días por varios destacamentos del Ejército, como el resto de esta región boscosa.

Allí dominan el partido laico Reagrupación por la Cultura y la Democracia, el Frente de Fuerzas Socialistas, decano de la oposición en Argelia, y el Partido Socialista Trabajadores, que lideran el boicot y denuncian que los comicios no son más que una maniobra para desmantelar al Hirak, 'ya que el régimen solo quiere mantener sus privilegios y no está interesado en la raíz del problema económico y social' que sacude a Argelia.

ELECCIONES CONTROVERTIDAS

En este ambiente de controversia, 24 millones de argelinos están convocados este sábado a las urnas para unos comicios adelantados que el Gobierno presenta como 'la guinda' de un proceso de reformas iniciado en abril de 2019 tras la renuncia de Bouteflika.

Un total de 1.500 listas, 800 de ellas independientes y 600 respaldadas por 28 partidos políticos, compiten por ocupar uno los 407 escaños de la Cámara, que ha reducido el número de asientos.

Según la Autoridad Electoral Nacional Independiente, organismo que supervisa el proceso, gracias a los incentivos del Gobierno, que se esfuerza por infundir una sensación de renovación, más de 13.000 candidatos son menores de 40 años, y de ellos cerca de 5.700 son mujeres.

Una estrategia con la que se pretende evitar que se repita el resultado de las presidenciales, donde a pesar del afán del Gobierno por imponer esa sensación de renovación, la abstención superó el 60 por ciento, un máximo en la historia de Argelia.

En las últimas legislativas, celebradas en 2017, la victoria correspondió al Frente de Liberación Nacional, que domina la política argelina desde la independencia de Francia en 1962. EFE

20210611 https://www.diariolibre.com

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