La ONU condena la presión de los grupos armados sobre la capital de RCA
Bangui, 21 ene (EFE).- La misión de la ONU en República Centroafricana, MINUSCA, condenó hoy el 'intento de asfixiar Bangui (la capital del país) por parte de los grupos armados y sus aliados políticos, entre los cuales el ex presidente François Bozizé', según un comunicado.
Para la MINUSCA, 'serán responsables de la tragedia social y humanitaria que podría sufrir la población centroafricana' a causa del bloqueo de algunas carreteras necesarias para la provisión de 'bienes alimentarios, medicamentos y otros productos esenciales para el funcionamiento de los servicios públicos'.
En este sentido, la ONU condenó el ataque sufrido por un convoy comercial este lunes cerca de la ciudad de Zukombo (oeste del país) - en el cual resultaron heridos tres camioneros que se encuentran ingresados - a manos de miembros de los tres grupos armados fusionados en la entidad Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC), bajo un mando unificado.
La violencia postelectoral desatada en esta nación africana tras los comicios del pasado 27 de diciembre ha provocado la huida a países vecinos de hasta 60.000 personas desde noviembre y hasta mediados de enero, según el último informe de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
La mayoría de ellas han huido a República Democrática del Congo, mientras cerca de 9.000 centroafricanos han cruzado la frontera hacia Camerún, Chad y la República del Congo, y alrededor de 58.000 han sido forzosamente desplazados en el interior del país.
El pasado 13 de enero, los grupos armados que rechazan la reelección del presidente Faustin-Archange Touadéra trataron una vez más de tomar la capital del país, Bangui, en un ataque repelido por el Ejército, tropas rusas y ruandesas y propia MINUSCA, en el que murió un casco azul.
Los resultados de los pasados comicios tampoco son aceptados por los grupos de la oposición, ya que consideran que las elecciones no constituyeron una 'expresión de la voluntad del pueblo' al permanecer más del 40 % de los centros de votación cerrados por motivos de seguridad.
La RCA vive un escenario de violencia sistémica desde finales de 2012, cuando una coalición de grupos rebeldes procedente del noreste de mayoría musulmana -los Séléka- tomó Bangui y derrocó al presidente François Bozizé tras diez años de Gobierno (2003-2013), dando inicio a una cruenta guerra civil.
Como resistencia contra los ataques de los Séléka se formaron entonces milicias cristianas anti-Balaka que, como el primer grupo, terminaron fragmentadas en una miríada de facciones armadas.
A día de hoy, y pese a la firma de un histórico acuerdo de paz en febrero de 2019, todavía dos tercios del país -rico en diamantes, uranio y oro- están controlados por milicias.
Según Touadéra, muchas de estas milicias y grupos armados están apoyados por el expresidente Bozizé -algo que este niega-, quien en las elecciones respaldó al opositor Anicet Georges Dologuelé, derrotado con un 21 % de los votos. EFE

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