La oposición no aceptará el resultado de las elecciones de Burkina Faso
Uagadugú, 23 nov (EFE).- La oposición de Burkina Faso anunció hoy que no aceptará el resultado de los comicios presidenciales y legislativos de este domingo, en los que el mandatario saliente, Roch Marc Christian Kaboré, optaba a la reelección.
'Todo el proceso estuvo salpicado de fraude', afirmó la oposición en un comunicado conjunto leído por el candidato presidencial Tahirou Barry, del Movimiento por el Cambio y el Renacimiento (MCR), en Uagudugú, capital del país.
Barry expresó 'reservas muy fuertes' sobre la fiabilidad y 'la credibilidad de los resultados'.
'Todos los observadores son unánimes al decir que la Comisión Nacional Electoral Independiente (CENI) falló en la organización de los comicios', señaló la oposición, que firmó un acuerdo político el pasado agosto.
Indicó que algunos colegios electorales que tenían previsto estar operativos permanecieron cerrados, mientras que otros que no debían hacerlo por motivos de seguridad se abrieron 'en el último momento sin consulta previa con los actores políticos'.
La oposición también denunció la modificación no regulada y a última hora del número y localización de los colegios electorales, la entrega tardía de material en ellos, el transporte inseguro de las urnas en motocicletas y la falta de control de representantes de los partidos políticos en los centros de votación.
Esas anomalías benefician al partido gobernante, el Movimiento Popular para el Progreso (MPP), asegura, por lo que rechaza 'aceptar resultados manchados de irregularidades y que no reflejan la voluntad del pueblo burkinés'.
La misión de observación de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) admitió hoy que hubo demoras y algunos problemas logísticos durante la jornada electoral.
Con todo, el jefe de esa misión, el ex primer ministro guineano Kabiné Komara, se reunió hoy con Kaboré y le felicitó por la forma en la que se llevaron a cabo estas elecciones en cuanto a 'paz, campaña y también en términos de debates'.
Burkina Faso celebró ayer en calma elecciones presidenciales y parlamentarias, pese a la amenaza del terrorismo yihadista en este país de África Occidental en el que estaban llamados a las urnas casi 6,5 millones de votantes.
Por primera vez, Burkina Faso -país de unos 20 millones de habitantes en la franja del Sahel- organizó unos comicios en los que no pudo votar todo el electorado debido a la crisis de seguridad por los ataques yihadistas, que en el último lustro han causado más de mil muertos y un millón de desplazados internos.
Según la Comisión Electoral Nacional Independiente, que aún debe proclamar oficialmente los resultados, 1.300 colegios no abrieron sus puertas por la inseguridad y se calcula que varios cientos de miles de electores no pudieron votar.
El presidente saliente Kaboré busca un segundo mandato de cinco años como candidato del oficialista MPP.
Kaboré llegó al poder en diciembre de 2015, después de una transición tras el levantamiento popular de octubre de 2014, que provocó la caída del entonces presidente Blaise Compaoré.
Antiguo aliado de Compaoré, el presidente, que compitió con otros doce aspirantes, ha visto su gestión ensombrecida por el deterioro de la seguridad, que año tras año no deja de empeorar.
Su principal rival, el líder de la opositora Unión por el Progreso y el Cambio (UPC), Zéphirin Diabré, ya advirtió este sábado de un posible fraude en los comicios, tras denunciar hechos como la 'compra de carnés electorales'.
Para ser elegido, el presidente de Burkina Faso debe obtener la mayoría absoluta en primera vuelta y, en su defecto, los dos candidatos con mayor número de votos tendrán que concurrir a una segunda ronda. EFE
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