La OTAN admite que, tras Afganistán, deberá perseguir 'objetivos realistas'
Riga, 1 dic (EFE).- Los ministros de Exteriores de la OTAN abordaron este miércoles el fin de la misión en Afganistán, que el pasado agosto volvió a manos de los talibanes tras 20 años de presencia aliada en el país asiático, y consideraron que en el futuro deberán establecer en sus operaciones “objetivos alcanzables y realistas”.
Reunidos por segundo día consecutivo en Riga, los ministros discutieron las lecciones aprendidas de la salida de Afganistán, que a mediados de agosto se precipitó por el rápido triunfo de los talibanes y requirió una evacuación de emergencia desde el aeropuerto de Kabul de miles de personas.
El rápido colapso del Gobierno y las fuerzas afganas, que la misión de la OTAN había estado entrenando durante años, sorprendieron a los aliados, que tuvieron que prolongar las labores de evacuación de sus trabajadores y socios en Afganistán a lo largo del otoño.
“Al planificar y llevar a cabo operaciones futuras, los Aliados deben evaluar continuamente los intereses estratégicos, permanecer muy conscientes de los peligros de la expansión de la misión y tratar de evitar asumir compromisos que vayan mucho más allá de las tareas asignadas”, señaló la OTAN en un documento de conclusiones sobre la evaluación de la misión afgana.
Para la OTAN, su presencia en Afganistán ha sido un éxito a la hora de evitar que el país siguiera siendo un lugar seguro para terroristas internacionales, y de hecho ha puesto de relieve que en 20 años ningún atentado en suelo aliado ha sido planificado desde allí.
En cambio, la idea de convertir a Afganistán en un moderno Estado democrático no pudo materializarse mientras la comunidad internacional estuvo presente en el país.
“La comunidad internacional en su conjunto hizo inversiones masivas en Afganistán (...) Se estableció un nivel de ambición que iba mucho más allá de la degradación de los refugios seguros para los terroristas”, indica el documento, que añade que la Alianza “logró avances significativos en la lucha contra el terrorismo” pero que “la ambición más amplia de construir un Afganistán estable, aunque no sin importantes logros, resultó ser un gran desafío”.
“La OTAN debe establecer metas realistas y alcanzables y buscar una mayor participación de otros actores internacionales que estén mejor preparados para lograr esos efectos no militares”, concluyó.
La evaluación llevada a cabo por múltiples expertos aliados y de otros países que formaron parte también de la misión en Afganistán, recomienda además mantener la interoperabilidad con socios operativos.
Igualmente, tener en cuenta “las normas políticas y culturales de las naciones anfitrionas, así como su capacidad para absorber la creación de capacidad y la formación, y asegurar informes oportunos y consultas significativas”.
También sugiere que la OTAN debería considerar cómo fortalecer sus capacidades para llevar a cabo operaciones de evacuación a gran escala con poca antelación en el futuro.
“El modo de retirarnos de Afganistán no es el que queríamos”, reconoció el ministro danés de Exteriores, Jeppe Kofod, en unas declaraciones a la prensa durante la reunión.
Kofod instó a ser “realistas” sobre los objetivos cuando se despliegan fuerzas y apuntó a la necesidad de 'planificar mucho mejor los escenarios menos probables”. EFE
rja-jug/jac

EFE