La ultraderecha alemana, forzada a readmitir a su líder más radical
Berlín, 19 jun (EFE).- La justicia alemana anuló hoy la decisión de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) de expulsar al líder de su ala radical, Andreas Kalbitz, una figura controvertida por su extremismo, pero gran captador del voto neonazi.
La Audiencia de Berlín dictaminó que Kalbitz puede mantener su militancia en el partido, lo que supone un revés para uno de sus co-presidentes, el 'moderado' Jörg Meuthen, impulsor de su expulsión.
La cámara consideró que, tal como había argumentado Kalbitz, éste no había tratado de ocultar sus pasados vínculos con las llamadas 'Juventudes Leales a la Patria Alemana' (HDJ) de tipo neonazi, según consta en su petición de ingreso en el partido de 2013.
La dirección de la AfD descarta como militantes a miembros de organizaciones como ésta, que están bajo observación de los servicios secretos de Interior, por temor de que esa vigilancia se extienda a toda la formación.
A propuesta de Meuthen, a mediados de mayo la cúpula suspendió de militancia a Kalbitz, líder del partido en Brandeburgo, el 'Land' que rodea Berlín.
Pese a esa decisión del sector moderado, Kalbitz se ha mantenido como jefe del grupo parlamentario de la AfD en la cámara regional, por contar con el apoyo explícito de sus filas en ese estado.
El conflicto ha colocado a la AfD, tercera fuerza a escala nacional y líder de la oposición en el Bundestag (Parlamento federal), al borde del desgarro interno.
Kalbitz es la figura más destacada de la corriente interna neonazi llamada 'Der Flügel' (El Ala), junto con su fundador y líder en el 'Land' de Turingia (este), Björn Höcke.
Hace unos meses, Kalbitz y Höcke se vieron ya obligados por orden de Meuthen a dar por disuelta 'El Ala', que no tiene una estructura propia pero sí una gran influencia entre la militancia.
El líder de Brandeburgo es una figura controvertida en la AfD por su discurso neonazi. Sin embargo, bajo su liderazgo el partido obtuvo en las regionales del año pasado un 23,5 %, su segundo mejor resultado histórico, tras el 28 % alcanzado en Sajonia (este).
Meuthen comparte la presidencia del partido con Tino Chrupalla, más cercano a los radicales. Ha tratado de contener dicha corriente, pero sin romper con ella, por su gran arraigo entre el electorado, especialmente en el este del país.
DE CAPA CAÍDA EN INTENCIÓN DE VOTO
La AfD, la tercera fuerza a escala nacional y segunda en varias regiones del este, se convirtió en 2017 en la primera formación de ese espectro que accedió al Bundestag.
Desde entonces había consolidado su posición y logrado representación en las cámaras regionales de los 16 estados federados, además de tener escaños en la Eurocámara.
Sin embargo, las divisiones internas y la falta de solidez de su discurso en medio de la alarma derivada por la pandemia han frenado lo que parecía imparable efervescencia electoral.
Los sondeos le otorgan ahora una intención de voto de entre el 8 y 9 %, a escala nacional, su porcentaje más bajo desde 2017. EFE

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