La victoria socialista augura una complicada formación de Gobierno en Rumanía
Marcel Gascón
Bucarest, 7 dic (EFE).- La inesperada victoria en las elecciones del domingo del opositor Partido Social Demócrata (PSD) complica la formación de Gobierno en Rumanía, donde las fuerzas de centroderecha aspiran a forjar una coalición tras la dimisión del primer ministro, el liberal Ludovic Orban.
El PSD se impuso este domingo contra todo pronóstico en los comicios legislativos, al obtener un 30 % de los votos y superar al gobernante Partido Nacional Liberal (PNL) de Orban, que, pese a ser favorito, solo logró el 25 %.
En tercera posición quedó, con el 15 % de los apoyos, la alianza centrista USR PLUS, que se perfila como el principal socio de coalición del PNL en el nuevo Gobierno.
La debutante Alianza por la Unidad de los Rumanos (AUR) fue cuarta al conseguir un 8 % de los votos con un discurso nacionalista y antiglobalización, seguida por la formación de la minoría húngara, el UDMR, con el 6 %, y por el partido del expresidente rumano de centroderecha Traian Basescu, que espera llegar al umbral del 5 %.
Una de las claves de la victoria del PSD fue la bajísima participación, de solo el 31,84 %, el menor porcentaje registrado en unas legislativas desde que Rumanía recuperó la democracia en 1990, tras la caída del comunismo.
DESGASTE POR LA COVID
'Al desgaste habitual que suelen sufrir los partidos en el poder, el PNL ha sumado la erosión que ha supuesto para su imagen haber tenido que gestionar la crisis de la pandemia' del coronavirus, dijo a Efe el analista político Mihai Isac, en referencia a la debacle económica provocada por las restricciones para contener la COVID-19.
El pasado mes de enero los sondeos daban al PNL el 45 % de los votos, una ventaja que ha ido diluyéndose desde que el Gobierno de centroderecha tuvo que decretar restricciones para mantener la pandemia a raya.
El PSD centró su campaña en criticar las medidas para atajar el coronavirus del Ejecutivo, al que acusó de incompetente e irresponsable por haber hundido la economía.
Por su parte, tanto el PNL como USR PLUS fueron a las urnas prometiendo revertir el legado del último gabinete del PSD, que rigió los destinos de Rumanía entre 2017 y octubre del año pasado, cuando fue derrocado mediante una moción de censura.
Durante ese período, Rumanía vio cómo se disparaba su déficit público y se convirtió en una oveja negra en la Unión Europea (UE) por una reforma judicial percibida por Bruselas como un ataque al Estado de derecho.
UNA COALICIÓN DE CENTRODERECHA
En su primera intervención tras los comicios, el presidente del país, el liberal Klaus Iohannis, reconoció el castigo sufrido por sus aliados del PNL en las urnas y aseguró que los resultados no permiten hablar de 'un ganador claro'.
'Está claro, si juntamos estos resultados, que los partidos de centroderecha han obtenido juntos más del 50 % de los votos', dijo Iohannis en referencia al PNL, USR PLUS, UDMR, el partido de Basescu y, presumiblemente, los diputados de las minorías nacionales.
El jefe de Estado, que es el encargado de designar un primer ministro para que forme un equipo de Gobierno y busque el apoyo del Parlamento, anunció que se reunirá con los partidos para avanzar en la creación de una coalición 'de centroderecha'.
Iohannis ya había expresado esta preferencia antes de las elecciones, cuando pidió a PNL y USR PLUS que se prepararan para formar un Ejecutivo de coalición.
DIMITE EL PRIMER MINISTRO
Aunque acaben permitiéndole al PNL volver a formar Gobierno, los resultados le han costado la carrera política al hasta ahora líder del partido y primer ministro, Ludovic Orban, quien este lunes dimitió como jefe del gabinete tras su fracaso en las urnas.
'Me voy con la conciencia de haber cumplido mis obligaciones', declaró Orban, que afirmó que seguirá trabajando al frente del partido para construir una mayoría sólida 'sin el PSD'.
Aunque no lo dijo explícitamente, Orban dejó entrever que deja de ser una opción para ser designado de nuevo primer ministro.
Un miembro de su Gobierno, cuyo nombre no desveló, le sustituirá como primer ministro hasta la formación de un nuevo Ejecutivo.
ARDUAS NEGOCIACIONES
La dimisión de Orban se produce justo después de que USR PLUS exigiera su salida de la escena política para entrar en un Gobierno con el PNL.
La salida del primer ministro aparta un obstáculo importante en el camino de unas negociaciones que se adivinan difíciles.
Entre otras condiciones, USR PLUS exige que el PNL se comprometa a intentar cambiar la Constitución para prohibir a quienes hayan sido condenados por los tribunales ocupar una posición en las instituciones públicas, una propuesta que el partido gobernante no ha apoyado hasta ahora.
'Las negociaciones serán duras', considera el analista Mihai Isac, quien, no obstante, está convencido de que se llegará a un acuerdo.
'Unas nuevas elecciones solo favorecerían al PSD y a AUR', afirma el experto, que añade que el PSD 'está satisfecho por no tener que entrar en el Gobierno' e intentará beneficiarse del desgaste al que estará sometido el nuevo Ejecutivo.
Rumanía cerrará este año con una contracción económica de más del 4 % y con un déficit público superior al 9 %, por lo que el nuevo gabinete necesitará reducir el déficit, al tiempo que reactiva la economía y atiende la emergencia social provocada por la destrucción de empleos durante la pandemia. EFE

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