Lanzan un campaña contra la impunidad de violadores de mujeres en Mauritania
Nuakchot, 21 oct (EFE).- Varios activistas y políticos mauritanos protagonizaron en los últimos dos días una campaña para acabar con la impunidad de los violadores tras el asalto sexual el pasado diciembre a una niña de 7 años en la ciudad de Nuadibú, en el norte del país.
En este contexto, la ONG Fundación Sahel hizo un manifiesto para recaudar firmas y presentarlo ante el sistema judicial mauritano a fin de que ordene 'el castigo más severo' contra el violador de la víctima de Nuadibú, Warda.
El acusado ha sido detenido y llevado ante la Justicia, pero nunca fue condenado, ya que, antes de pronunciar su veredicto, el juez que llevaba su caso ha fallecido y su expediente ha sido transferido a otro magistrado.
Mientras tanto, blogueros y otros usuarios de las redes sociales lanzaron una campaña virtual con el hashtag #Justice-pour-Warda (Justicia-para-Warda, en francés) para crear conciencia sobre el caso de la niña.
En la misma línea, la organización de mujeres del partido Tawasul (islamista) emitió un comunicado el pasado domingo para exigir una investigación exhaustiva sobre el caso de esta niña, que ha conmovido a la sociedad mauritana.
Las diversas campañas piden también reformas legislativas para que las leyes de Mauritania sean más firmes y disuasorias contra los delitos de violación y acoso sexual.
En Mauritania, la legislación que castiga este tipo de delitos está alineada con la ley islámica, que estipula un castigo con 100 latigazos para la persona que sea condenada por mantener relaciones sexuales extraconyugales no estando casada y la pena de lapidación hasta la muerte en el caso de que esté casada.
Sin embargo, esta legislación no se aplica, aunque los autores de tales delitos tienen que cumplir penas máximas de cárcel.
Según la nota del partido Tawasul, el país ha experimentado recientemente un aumento 'sin precedentes' del número de violaciones y esta formación exigió también atención social y psicológica para las mujeres víctimas de este crimen.
Por lo general, las mujeres mauritanas son reacias a denunciar un caso de violación por temor a la vergüenza que esa situación puede acarrearles a ellas mismas y a sus familias. EFE

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