Las fuerzas de seguridad etíopes dispararon a un equipo de la ONU en Tigray
Adís Abeba, 8 dic (EFE).- Las fuerzas del orden de Etiopía dispararon a un equipo de la ONU el pasado domingo en la región de Tigray, escenario de una guerra desde noviembre, tras esquivar dos puestos de control de seguridad, confirmo hoy el Gobierno etíope.
'Se saltaron dos puestos de control y condujeron con velocidad a áreas en las que se supone que no tenían que estar', afirmó el secretario de Estado etíope de Asuntos Exteriores, Redwan Hussien, en una rueda de prensa en Adís Abeba.
Aseguró que 'se les dijo que en algunas zonas se suponía que no podían moverse, pero se dieron el gusto de una especie de expedición aventurera'.
'Cuando iban a saltarse el tercer puesto de control, fueron tiroteados y detenidos. Por supuesto, ahora están libres', agregó el secretario de Estado.
El incidente ocurrió en un contexto de frustración entre las agencias humanitarias, ya que la ayuda no termina de llegar libremente a Tigray -región fronteriza con Eritrea y Sudán- seis días después de que la ONU anunciara un acuerdo de acceso con el Gobierno de Etiopía.
Según Redwan, ese acuerdo significa que el Ejecutivo 'coordinará y liderará, de manera que, cuando el Gobierno cree acceso para la acción humanitaria, las agencias de la ONU actuarán'.
Pero, añadió, 'cuando digamos que el acceso no es seguro, la ONU y otras entidades y socios deben cumplir eso' porque Etiopía 'no es tierra de nadie, tiene un Gobierno'.
El secretario general de la ONU, António Guterres, se declaró este lunes 'muy consternado' por la situación en Tigray, pidió una rápida vuelta al Estado de derecho en la región y reafirmó el compromiso de la organización para prestar apoyo humanitario.
MÁS DE UN MILLÓN DE PERSONAS PUEDEN NECESITAR AYUDA
Por su parte, el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), Jan Egeland, lamentó hoy que 'el acceso humanitario a la región todavía esté significativamente restringido'.
'Los niños, las mujeres y los hombres de Tigray han sido los más afectados por este conflicto durante más de un mes sin ninguna asistencia de emergencia de fuera de la región. A estas personas ya no se les puede hacer esperar', aseveró Egeland.
La región de Tigray se ha visto sacudida desde hace más de un mes por un conflicto armado, donde cientos de personas han muerto y más de 45.000 han huido de la violencia al vecino Sudán.
La ONU calcula que más de un millón de personas pueden necesitar ayuda como consecuencia de la guerra en Tigray, región de algo más de unos cinco millones de habitantes, el 5 por ciento de la población de Etiopía (unos 110 millones de ciudadanos).
El pasado 28 de noviembre, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, anunció la toma de la capital tigriña, Mekele, y se atribuyó la victoria en el conflicto, pero han continuado las hostilidades.
Abiy ordenó la ofensiva armada el 4 de noviembre contra el Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), partido en el poder en la región, en represalia a un ataque de fuerzas de esa formación a una base militar etíope en dicho territorio.
Aunque la contienda empezó ese día, el contencioso de Tigray venía complicándose desde hacía meses.
Desde su refundación tras la caída del régimen comunista en 1991, Etiopía promueve una política de federalismo étnico, donde supuestamente todas las etnias tienen igual valor y representación.
Sin embargo, el FPLT lideró desde entonces la coalición étnica que conformaba el gobernante Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE).
Esa hegemonía duró hasta el nombramiento en 2018 de Abiy -un joven político de origen oromo- como primer ministro, quien quiso extirpar el etnicismo de la política refundando el FDRPE en el Partido de la Prosperidad (PP), del que se desvinculó el FPLT.
Tras retrasarse las elecciones generales previstas el pasado agosto por la covid-19, el FPLT celebró en septiembre comicios parlamentarios regionales, que el Gobierno central tachó de ilegales y una violación del 'orden constitucional'.
Asimismo, desde el 5 de octubre, cuando teóricamente vencía el mandato de Abiy, el Gobierno de Tigray no reconoce la autoridad del Ejecutivo federal. EFE

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