Laya reconoció que autorizó entrada discreta de Gali a España 'por buena fe'
Zaragoza (España), 8 oct (EFE).- La exministra de Asuntos Exteriores española Arancha González Laya reconoció ante el juez que autorizó una entrada 'discreta' del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, en España a mediados de abril por razones humanitarias y que lo hizo 'de buena fe' ante la petición de un país tercero.
González Laya declaró el 4 de octubre en Zaragoza como investigada en el caso de la entrada en España por la Base Aérea de esa ciudad de Gali, gravemente enfermo de covid-19, y ante el juez la exministra se refirió en múltiples ocasiones a la 'buena fe' que rige las relaciones internacionales de España con otros países.
En una declaración a la que hoy tuvo acceso Efe, la exministra explicó al juez que recibió una llamada el 14 de abril de una 'autoridad argelina', que por la ley de secretos oficiales rehusó identificar, en la que le pedían acoger a Gali por razones humanitarias.
Le dijeron que el líder saharahui tenía pasaporte diplomático y que su hijo, la persona que le acompañaba, tenía permiso de residencia en España, y 'de buena fe' y con respeto al acuerdo de Schengen, se autorizó la entrada, añadió.
Este acuerdo que recoge la libre circulación dentro de la UE permite en esas situaciones dejar entrar a un ciudadano dentro del territorio de la Unión incluso aunque no porte documentos.
A Laya, que rehusó revelar si alguien más en el Gobierno sabía del asunto, le insistieron en que Gali tenía pasaporte diplomático y por lo tanto se entendió que no era necesario el control de pasaportes de una persona que llegaba 'entubada y sedada'.
La exministra incidió en que 'no es extraordinario' que España reciba estas peticiones por 'motivos humanitarios, aunque sí es raro que la petición proceda de un país tercero y no de oenegés o particulares, pero no es 'ni la primera ni la última vez que España recibe una solicitud así relacionada con causas humanitarias'.
Reconoció que la llegada de Gali fue 'excepcional' por cuatro factores: se trató de una petición que llegó de un país tercero, afectaba a una persona gravemente enferma, se trataba de alguien 'con perfil político' y afectaba a dos países 'vecinos' (Argelia y Marruecos) cuya relación tiene 'aristas políticas'.
Todo ello es lo que hizo tratar el asunto, insistió la exministra, con 'discreción', pero 'desde la humildad y la buena fe', lo que no tiene que ver -declaró Laya- 'con la arbitrariedad ni con la ilegalidad ni con el ocultamiento'.
Lo que les hizo ser 'particularmente discretos' también tuvo que ver con que la petición de acogida llegó de un país y que otro (Marruecos) podía molestarse al enterarse.
A preguntas del juez, Laya reconoció que no se hicieron averiguaciones por si Gali tenía limitación para entrar en el espacio Schengen porque, insistió, le guió la 'buena fe' que rige las relaciones con Argelia.
La exministra negó que se quisiera 'sustraer' al líder del Frente Polisario de 'ningún escrutinio' porque se temiera que tuviera alguna causa pendiente en otro país de la UE.
Gali aterrizó en Zaragoza el pasado mes de abril y fue trasladado inmediatamente a un hospital en la cercana ciudad de Logroño, donde permaneció hasta junio, cuando regresó a Argelia.
Laya recalcó que no tuvo 'absolutamente nada que ver con la parte médica' y dijo que la decisión de Gali de usar un nombre falso no partió del ministerio y que se enteró de eso 'por la prensa'.
La exministra insistió en que hubiera actuado 'igual' con una petición similar de otro país. EFE
ipl/lsg/mcm/ma/vh

EFE