Libia acoge la primera gran reunión internacional desde inicio de la guerra
Trípoli, 21 oct (EFE).- Ministros de Asuntos Exteriores de numerosos países y representantes de organizaciones internacionales y regionales llegaron hoy a Trípoli para impulsar la 'Iniciativa para la Estabilización de Libia' en la que es la primera reunión de alto calado internacional que se celebra en la nación norteafricana desde que en 2014 se dividiera y estallara una larga y cruenta guerra civil.
Entre los asistentes destacan la vicesecretaria general de Asuntos Políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo, y el jefe de la misión especial de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) que liderarán el encuentro junto a la ministra de Asuntos Exteriores del Gobierno Nacional de unidad transitorio libio (GNU), Najla al Mangoush.
También participan el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed abul Gheit, y el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, entre otros.
Según explicaron a Efe fuentes diplomáticas libias, el principal objetivo del encuentro es contribuir a salvar los obstáculos que amenazan la celebración en la fecha anunciada de las elecciones presidenciales y legislativas convocadas hace casi un año y previstas para el próximo 24 de diciembre.
El domingo, durante la presentación de la 'Iniciativa para la Estabilización de Libia', Al Mangoush subrayó que la intención del gobierno transitorio es 'garantizar la implementación óptima de las resoluciones de la ONU y las Conferencias de Berlín', pero no despejó las dudas que se ciernen sobre los comicios y la posibilidad de que estos sean pospuestos debido a la disputa sobre la ley electoral y los requisitos de los candidatos.
APLAZAR LAS ELECCIONES
Días después, el líder del Consejo Presidencial transitorio, Mohamad al Menfi, que se encuentra de gira por el país, se sumó a aquellos que apuestan por aplazar al menos la consulta para la jefatura del Estado 'hasta que la reconciliación sea un hecho'.
El político es de los que justifican el aplazamiento en la necesidad 'de garantizar que exista la atmósfera adecuada' frente a quienes creen que eludir la fecha fijada 'implica el riesgo inherente de que las elecciones se pospongan de forma definitiva'.
En el fondo de la disputa está el punto que permite a cualquiera que haya ostentado un cargo político o militar a concurrir como aspirante siempre que haya renunciado a su posición con tres meses de antelación, requisito que facilita la posible entrada en la carrera electoral del controvertido mariscal Jalifa Hafter, líder del Ejército en el este y verdadero hombre fuerte del país.
Hafter renunció de forma provisional a su cargo el pasado 22 de septiembre en una maniobra que apunta hacia su posible deseo de concurrir a las elecciones, a las que también pretende presentarse Saif al Islam al Gadafi, hijo del derrocado dictador.
SALIDA DE LOS MERCENARIOS
El segundo objetivo es asegurar la salida de las miles de mercenarios extranjeros que luchan en el país, tanto junto a las milicias del este -apoyadas por Rusia- como las del oeste, a las que ayuda Turquía, explicaron a Efe las mismas fuentes.
El miércoles, en vísperas de la reunión ministerial internacional, el primer ministro y ministro de Defensa interino, Abdul Hamid Dabaibah, y miembros del Consejo Presidencial asistieron a la reunión del Comité Militar 5+5, único organismo en el que en los dos antiguos gobierno rivales dialogan de forma directa y que se encarga de, entre otros asuntos, la salida de los mercenarios.
Durante la misma se analizó las vías para aplicar el mecanismo ejecutivo para la salida de todos los mercenarios y combatientes extranjeros acordado semanas atrás en Ginebra, bajo auspicios de la ONU.
El gobierno libio transitorio insta en su propuesta a todos los actores interesados ??a alentar y respaldar cada paso adelante en el proyecto de unificar al Ejército libio bajo un mando único, y a prestar el apoyo técnico para desmantelar e integrar grupos armados que no participaron en actos terroristas y criminales, que también amenazan la estabilidad en la región, afirmó Al Mangoush.
Durante los años en los que Hafter extendió su poder en el resto del país y levantó un infructuoso asedio a la capital, incorporó a sus filas a miles de mercenarios sudaneses, chadianos, árabes, europeos, sirios y rusos, y en particular a la Compañía Privada de Seguridad Militar (PSMC) 'Wagner Group', a la que se asocia con el Kremlin y que se hizo famosa y temible en las guerras de Ucrania y Siria.
Por su parte, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) sostenido por la ONU en Trípoli se defendió con la ayuda del Ejército turco y con miles de mercenarios sirios reclutados por Ankara entre los grupos salafistas de oposición a la dictadura de Bachar al Asad. EFE
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