Lituania refuerza la frontera este de UE ante 'guerra migratoria' bielorrusa
Juris Kaža
Vilna (Lituania), 4 ago (EFE).- La determinación de Lituania de reforzar su frontera con Bielorrusia es acorde con la obligación de este socio de la Unión Europea (UE) de proteger su flanco oriental, afirma el Gobierno lituano, que denuncia el propósito bielorruso de usar la inmigración ilegal como 'arma política'.
Las medidas destinadas a detener la entrada de inmigración ilegal es 'acorde con nuestras obligaciones', afirmó, a preguntas de Efe, la primer ministro lituana, Ingrida Simonyte.
Las fuerzas de seguridad de la frontera están tratando de evitar 'entradas ilegales' a territorio comunitario y al espacio Schengen, afirmó, al término del Consejo de Ministros, y su proceder se ciñe 'estrictamente' tanto a los deberes internacionales de protección de las fronteras exteriores como a los cánones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
'Aquellos a quienes asiste una opción de solicitar asilo, se les desvía al lugar correspondiente del paso fronterizo', añadió. 'Las mujeres embarazadas o niños, que no podrían quedar ahí, permanecen temporalmente en territorio lituano mientras se procesa su solicitud de asilo', sostiene la jefa del Gobierno.
Simonyte no concretó en cifras hasta qué punto estas reglas más estrictas, destinadas a impedir la llegada de inmigración fuera de los puestos fronterizos oficiale,s han afectado el flujo de personas.
Sin embargo, en medios locales se afirma que, desde el martes, la llegada de inmigrantes ilegales había caído a unos 200 por día. Menos de la mitad del flujo observado una semana antes.
Algunos de esos inmigrantes obedecieron las órdenes a dirigirse a un paso fronterizo regular; otros fueron detenidos o interceptados antes de cruzar desde el lado de Bielorrusia.
El nuevo régimen de control fronterizo, que utiliza tanto el Servicio de Guardia de Fronteras regular como algunos efectivos del ejército, fue decretado por la ministra del Interior, Agne Bilotaite.
La orden a esas fuerzas de seguridad era de hacer retroceder a todo aquel que quisiera entrar desde Bielorrusia desde puntos fronterizos no oficiales. Esta medida, así como el papel específico de los militares, se concretarán aún en proyectos de ley que entrarán en el trámite parlamentario en el Seimar el próxímo viernes.
PROTECCIÓN DEL FLANCO ESTE
Hay pocos tramos en la frontera entre Lituania y Bielorrusia con vallado, barreras naturales o artificiales, por lo que durante un tiempo fue relativamente fácil evitar las patrullas fronterizas. Sin embargo, Lituania utiliza cada vez más drones y helicópteros con dispositivos de infrarrojos para detectar a personas ocultas en zonas boscosas.
Los medios locales también informan que Simonyte prepara proyectos de ley destinados a autorizar la financiación de una valla o barrera fronteriza, desde presupuestos estatales, pero con alguna esperanza de obtener fondos de la UE para proteger esta frontera exterior comunitaria.
INMIGRACIÓN IMPULSADA POR LUKASHENKO
Más de 4.000 inmigrantes ilegales fueron retenidas al cruzar la frontera, después de que el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, permitiera viajar sin visado desde una amplia gama de países. Tanto zonas de conflicto, como Irak, como los llamados inmigrantes ilegales económicos, en busca de una vida mejor en Europa.
EFE visitó algunos centros de estos inmigrantes irregulares, acogidos campamentos en puntos como Pabrade, cerca de la frontera con Bielorrusia, o en Rudininkas. Las medidas de seguridad son especialmente estrictas en las instalaciones de Pabrade.
Las autoridades fronterizas tratan de evitar que los medios de comunicación o visitantes filmen o hablen con los residentes. Solo pueden hacerlo si abandonan el área y dan su consentimiento a ello.
La valla de Pabrade quedó cubierta por grandes hojas de papel para evitar que se tomasen fotografías del interior u otros contactos. Tras ellos, se podía percibir a gente moviéndose o hablando entre ellos en pequeños grupos.
A la presencia de Efe, reaccionó un guarda de seguridad del campamento que advirtió de que confiscaría cualquier cámara que se usara para tomar fotos cerca de la valla; un oficial de la guardia fronteriza apareció casi de inmediato al acercarnos a las instalaciones.
La instalación de Rudininkas fue escenario de una protesta de los residentes del área local incluso antes de que se abriera. A principios de esta semana, se produjo un pequeño motín de los residentes, aparentemente por comida y otros problemas internos, ante los que las fuerzas de seguridad lituanas usaron gases lacrimógenos.
La actividad principal estaba concentrada en las puertas del campamento, ante la llegada de un vendedor de comida y otros productos básicos. Se ha observador un movimiento creciente de vendedores ambulantes para tratar se surtir un mercado potencial de cientos, tal vez miles personas. EFE
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