Los conservadores españoles giran al centro en otro 'vaivén' interno
Jesús Lozano
Madrid, 20 ago (EFE).- El nuevo 'vaivén' interno de la oposición conservadora española puede tener consecuencias políticas, pero también electorales, tras la destitución de la polémica portavoz parlamentaria del Partido Popular (PP), Cayetana Álvarez de Toledo y el ascenso de dirigentes más moderados.
El lunes pasado llegó el último capítulo hasta ahora de la llamada por algunos analistas 'guerra entre duros y moderados' del PP.
El presidente del partido, Pablo Casado, decidió prescindir de Álvarez de Toledo y resolver la tensión interna por la actitud y las declaraciones controvertidas de la política conservadora, muchas veces al margen de las directrices comunes del partido.
'Esta volatilidad es peligrosa en términos políticos y, sobre todo, electorales, porque al final la gente necesita saber exactamente dónde está cada partido ubicado', según el análisis del profesor universitario de Comunicación Política Roberto Rodríguez sobre los últimos cambios en la dirección del PP y los virajes políticos desde que Casado es su líder, elegido en julio de 2018.
ÁLVAREZ DE TOLEDO, DE 'MESSI' DEL PP, AL BAQUILLO
Nacida en Madrid (1974), pero criada en Argentina, el país de su madre, Álvarez de Toledo llegó a la portavocía popular en el Congreso en julio de 2019 con la responsabilidad de ser 'el Messi' del partido, tal y como se refirió a ella Casado, su mentor y ahora verdugo.
'Messi es un crack'. Nosotros tenemos a nuestra Messi, con el mismo acento, siendo la mejor y siendo la que más goles va a marcar en esto de la política', dijo entonces Casado de su fichaje estrella.
Un fichaje que respaldaba su veteranía en política (desde 2006), un pasado como periodista, un doctorado en Historia Moderna en Oxford, tres nacionalidades -española, argentina y francesa-, un título nobiliario heredado de su padre, el de XII marquesa de Casa Fuerte, y el haber sido amiga de la reina de holanda Máxima de Holanda en su etapa porteña.
Aún así, su nombramiento fue cuestionado por dirigentes y barones regionales 'moderados'. Fue muy combativa con la izquierda y los nacionalistas e independentistas catalanes y vascos, pero también polemizó con algunos compañeros de su propio partido.
El detonante de su destitución, según la propia Álvarez de Toledo, fueron sus declaraciones en una entrevista en el diario español El País, que, según Casado, constituían 'un ataque a su autoridad'.
La dirigente se mostraba partidaria de un ejecutivo 'de concentración moral y constitucional', en alusión al PP y al Partido Socialista, y decía que un partido no debe ser 'una estructura militar'
Al margen de esta circunstancia, los cambios 'parecen una apuesta por una posición más moderada y más tendente al centro', dice el especialista universitario, aunque el PP tendría que resolver cuanto antes esa 'falta de definición clara'.
NUEVA GENERACIÓN
De 39 años, Casado y casi todo su equipo pertenecen a la nueva generación de políticos posteriores a la Transición democrática española de la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado.
Desde su elección, alternó planteamientos más o menos duros, según el momento, respecto al gobernante Partido Socialista (PSOE), mientras competía por parte del electorado con la extrema derecha (Vox) y los liberales (Ciudadanos).
Con Casado al frente, el PP perdió los comicios generales de abril de 2019 y la repetición electoral de noviembre del mismo año, y se mantiene como fuerza principal de la oposición parlamentaria al Ejecutivo, que dirige el socialista Pedro Sánchez, en coalición con los izquierdistas de Unidas Podemos.
Unas veces, Casado tendía la mano al Gobierno para lograr la estabilidad política en un Parlamento muy fragmentado, sin mayorías estables. Otras, se mostraba especialmente crítico sobre los acuerdos de Sánchez con Unidas Podemos, el diálogo con los independentistas catalanes y la gestión de la epidemia de coronavirus.
El profesor Rodríguez, de la Universidad de Comillas, ve una 'falta de tendencia clara' del PP. Y esas oscilaciones 'suelen ser mal entendidas por el electorado', deduce.
'GIRO AL CENTRO'
'En el PP no se esconde que en los últimos meses ha habido un fuerte debate interno acerca de cuál es el posicionamiento que tiene que tener, más radical o más moderado', constata Rodríguez.
En la nueva remodelación de cargos impulsada por Casado, ganan peso dirigentes considerados de perfil moderado, un 'giro al centro', según algunos análisis.
Álvarez de Toledo será sustituida por la diputada Concepción Gamarra; mientras que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, un valor al alza con fama de dialogante, será el nuevo portavoz nacional del partido.
'Es un cambio que algunos líderes del PP venían reclamando desde hacía algún tiempo', recuerda el experto en comunicación política en alusión al presidente de la región de Galicia (noroeste), Alberto Núñez Feijóo, que consiguió su cuarta mayoría absoluta en las elecciones regionales de julio.
EFECTOS PRÁCTICOS
Queda ver qué consecuencias prácticas tendrían los cambios y, sobre todo, si habrá un acercamiento al Gobierno para negociar los Presupuestos del Estado de 2021, fundamentales después de la crisis gravísima de la epidemia del coronavirus.
El Ejecutivo carece de mayoría parlamentaria y viene pactando con otros partidos para sacar adelante las leyes, generalmente pequeñas formaciones de izquierda, nacionalistas, independentistas y liberales.
La ministra de Política Territorial, Carolina Darias, confió en una etapa de 'mayor entendimiento'. Sin embargo, de momento no hay 'nada' sobre posibles negociaciones con los socialistas, según fuentes de la dirección del PP.
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EFE