Los conservadores llegan pisando fuerte a las parlamentarias de Irán
Marina Villén
Teherán, 19 feb (EFE).- Los conservadores iraníes tienen bastantes opciones de arrebatar el control del Parlamento a los reformistas, que han decepcionado a parte de sus votantes y que se han visto perjudicados por la descalificación de sus principales candidatos.
El llamado 'Mayles' en farsi estuvo dominado durante la última legislatura por los reformistas y moderados, corriente a la que también pertenece el presidente, Hasan Rohaní, que tuvieron especialmente un gran triunfo en Teherán, donde se alzaron en 2016 con los 30 escaños en juego.
Sin embargo, todo apunta a que la Cámara de 290 diputados cambiará de manos en los comicios del próximo viernes, en los que los conservadores o principalistas están mejor situados, siendo liderada una de sus listas en Teherán por el antiguo alcalde y excomandante de la Guardia Revolucionaria Mohamad Baqer Qalibaf.
El número tres de esa lista, Reza Taqaví, representante del líder supremo en el Ministerio de Agricultura, dijo en tono populista en un acto de campaña que van a lograr 'un Parlamento valiente, antiestadounidense y que apoye a los débiles'.
'IRÁN CON LA CABEZA ALTA'
La lista de Qalibaf y Taqaví, auspiciada por el Consejo de Coalición de las Fuerzas de la Revolución, está integrada por conservadores de la línea dura y es la que parece tener más posibilidades de hacerse con un buen número de escaños en la circunscripción de Teherán.
Con el nombre de 'Irán con la cabeza alta' y bajo el lema 'Salvación de la economía de Irán', engloba a varios principalistas de renombre, entre los que también destaca el exministro de Cultura Mostafa Mirsalim, quien concurrió como candidato a las elecciones presidenciales de 2017.
Además, otros partidos conservadores han formado la lista 'Frente de sostenibilidad', encabezada por Morteza Aqa Tehraní. Este grupo se ha unido con el de Qalibaf en otras ciudades de Irán y hay rumores de que igual en Teherán también se fusionarán.
Uno de los candidatos de 'Irán con la cabeza alta', Abdolhosein Ruholaminí, explicó a Efe que el objetivo de su lista es que el próximo Parlamento sea 'fuerte y eficiente y pueda llevar a cabo un cambio serio en la legislación y la supervisión de la gestión del país'.
'Con la ayuda de Dios tendremos un Parlamento revolucionario, más en contra de Estados Unidos y que en realidad pueda resolver los problemas económicos del país', subrayó.
LOS REFORMISTAS EN APUROS
Frente a los conservadores, la otra corriente política en Irán es la de los reformistas o moderados, que han visto como el Consejo de Guardianes, el órgano que debe aprobar a los aspirantes al Parlamento y a la Presidencia, descalificaba a sus principales candidatos.
El Consejo de Guardianes aprobó las candidaturas de unas 7.100 personas, casi el 50 % de los aspirantes, según su portavoz, Abas Alí Kadjodaí, quien hoy afirmó en rueda de prensa que ese órgano es 'neutral' respecto a los distintos bloques políticos.
Entre los candidatos rechazados en esta criba, la mayor realizada en las últimas elecciones, figuran 75 de los actuales diputados, en su mayoría los reformistas más conocidos y críticos como Mahmud Sadeqí y Alí Motaharí.
Estas descalificaciones les han planteado a los reformistas dificultades para formar listas en algunas circunscripciones. En Teherán, se presentan como 'Coalición por Irán' y llevan de líder al clérigo y exvicepresidente Mayid Ansarí.
Sus posibilidades de victoria parecen escasas. Mahmud Sadeqí, uno de los diputados reformistas descalificados, señaló a Efe que no cree que está corriente logre mucho más de un 10 % de los votos.
'En mi opinión, las posibilidades que ahora tienen los reformistas son del 10 %, es decir, que de los 290 escaños, puede que obtengan 29 o 30 y, si tienen éxito, se prevé que consigan entre 30 y 40 escaños', comentó.
LA PARTICIPACIÓN EN JUEGO
Sadeqí estima que la participación será como mucho del 40 %, aunque reconoció que las encuestas de diferentes centros de opinión apuntan a una participación menor al 30 %, al menos en la capital.
Sobre todo, se espera poca movilización del bando reformista y moderado a causa de la descalificación de sus candidatos principales, pero también por el descontento de su potencial electorado con la gestión económica del Gobierno de Rohaní y el incumplimiento de sus promesas de dar mayor libertad social.
Ante esta apatía, las autoridades, desde el líder supremo, Alí Jameneí, al presidente Rohaní, han llamado a la población a participar masivamente en los comicios, ya que el voto es una forma de legitimar al sistema teocrático.
'Sin lugar a dudas, esta vez no voy a votar, no quiero más este sistema ni que mi voto lo legitime después de todas las injusticias ocurridas', dijo a Efe Kurosh, un empleado del sector turístico de 24 años, quien denunció tanto la reciente represión policial de las protestas populares como el derribo por error del avión ucraniano. EFE
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