Los periodistas birmanos detenidos en Tailandia son enviados a un tercer país
Bangkok, 7 jun (EFE).- Tres periodistas y dos activistas birmanos detenidos en Tailandia por cruzar ilegalmente tras huir de la violencia en Birmania (Myanmar) han sido enviados a un tercer país, indicó este lunes el medio Democratic Voice of Burma (DVB).
En un comunicado, DVB, donde trabajan los reporteros, afirmó que no puede desvelar a qué país han sido enviados debido a que el asunto es todavía 'muy sensible', al tiempo que agregó que revelará más detalles en el futuro.
Los cinco fueron detenidos el pasado 9 de mayo en Chiang Mai (norte) y el pasado miércoles fueron condenados a siete meses de cárcel, aunque el juez suspendió la sentencia y fueron enviados a un centro de detención en Bangkok.
'Queremos agradecer a todo el mundo en Tailandia y alrededor del mundo que han ayudado a que puedan haber sido enviados a un lugar seguro', indicó e. director de DVB, Aye Chan Naing.
Las autoridades de Tailandia, que no es signataria de la convención de la ONU sobre los refugiados, afirmaron cuando fueron detenidos que trabajarían para encontrar una solución 'humanitaria'.
Más de 80 periodistas han sido detenidos desde que los militares tomaron el poder en un golpe de Estado el pasado 1 de febrero en Birmania, de los cuales al menos 45 continúan en prisión, según datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos de Birmania (AAPP).
Otros muchos reporteros trabajan en la clandestinidad o han huido del país, donde los militares han sido acusados de matar a cientos de manifestantes en las protestas contra el golpe.
DVB comenzó a informar sobre Birmania de manera clandestina y desde el exilio bajo la anterior junta militar (1988-2011) y se instaló oficialmente en el país durante la transición democrática en 2012.
Sin embargo, la junta militar, que ha causado cientos de muertos en la represión de las protestas y del movimiento de desobediencia civil, les retiró la licencia el pasado marzo, lo que les obligó a volver a la clandestinidad.
El Ejército birmano justifica el golpe por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, en los que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y que fueron considerados legítimos por los observadores internacionales. EFE

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