Los saharauis en Guerguerat, dispuestos a seguir pese a la creciente tensión
Campamentos de refugiados saharauis (Argelia), 9 nov (EFE).- La tensión se ha multiplicado hoy en torno al paso fronterizo de Guerguerat, que separa Mauritania de áreas ocupadas por Marruecos en el Sahara Occidental, después de que el Frente Polisario denunciara un supuesto despliegue a gran escalda de armas y tropas marroquíes en torno a los cientos de saharauis que protestan allí desde hace tres semanas.
Acostumbrados al polvo, el viento seco y la rudeza del desierto, decenas de activistas saharuis han encontrado en la brisa del Atlántico que sopla sobre el citado paso fronterizo una razón más de resistencia, y tras tres semanas de protestas y bloqueo insisten en que están dispuestos a permanecer hasta que Marruecos abandone esta estratégica vía comercial.
“Los manifestantes estamos decididos a seguir adelante con el propósito por el que vinimos a la región el primer día, que es el derecho del pueblo saharaui, un derecho reconocido por la comunidad internacional, y no hay nada que nos detenga hasta el logro de nuestras demandas', explicó a Efe su portavoz, Liam Bachir, en difícil comunicación con Efe desde los campamentos.
La línea no es estable y las dificultades de comunicación son numerosas, pero Bachir reitera que no temen a las tropas marroquíes, que según denunció hoy el Frente Polisario en un comunicado 'han emprendido, desde la noche de ayer, una operación de traslado, a gran escala, de efectivos del Ejército, de la Gendarmería y de otros aparatos de Seguridad a la zona'.
'Informaciones fidedignas, de fuentes presentes en el lugar, apuntan a que fuerzas de ocupación marroquíes han procedido a camuflar a estos grupos vistiéndolos con ropa civil ante la mirada de la propia MINURSO, con el objetivo de irrumpir en la zona de separación y atacar a los civiles saharauis presentes desde hace más de dos semanas en una protesta pacífica contra la brecha ilegal del Guerguerat'.
A este respecto, Bachir reitera: 'Todos sabemos' que la Misión de Naciones Unidas para el Sahara del referéndum Occidental (MINURSO) no ha cumplido con la misión que le fue encomendada en 1991 en respuesta al acuerdo de alto el fuego firmado entre el Frente Polisario y Marruecos.
Y que por ello han viajado a Guerguerat, para reclamar 'nuestros derechos, a reclamar nuestra tierra y este paso, que sirve para expoliar nuestras riquezas. Y aquí seguiremos', insiste cada día.
TENSIÓN POLÍTICA
Los activistas, procedentes de los campos de refugiados en los que el pueblo saharaui vive desde la ocupación por Marruecos en 1975 y de las llamadas 'zonas liberadas', llegaron a Guerguerat, en la frontera con Mauritania, el pasado 20 de octubre tras una larga marcha por el desierto.
Tras reclamar la propiedad del territorio, levantaron un improvisado campamento y anunciaron que impedirían el paso a todo vehículo, excepto por razones humanitarias.
Cada día con una reclamación: este fin de semana, el primero para recordar a los 'presos políticos saharauis' encarcelados en prisiones marroquíes y el Campamento de protesta de Gdeim Izik, desmantelado por el Ejército marroquí en 2010.
Y después para criticar el discurso pronunciado el domingo por el rey de Marruecos, Mohamed VI, en relación a la llamada 'Marcha Verde', como se conoce la entrada en 1975 de civiles y militares marroquíes en los territorios de la antigua colonia española del Sáhara Occidental.
El monarca defendió la delimitación jurídica de sus aguas territoriales, al mismo tiempo que insistió que en este proceso está 'lejos de imponer unilateralmente la política de los hechos consumados' a España.
'Marruecos mantiene el compromiso de dialogar con nuestra vecina, España, con respecto a las zonas de solapamiento de las aguas regionales de ambos países amigos, en el marco del derecho marítimo, respetando la asociación que les une', afirmó.
El Polisario respondió horas después advirtiendo de que la tregua de 1991 'es un armisticio temporal' vinculado a la celebración del referéndum, una velada amenaza que fue aplaudida por los congregados en Guerguerat.
GRITOS, PANCARTAS Y BAÑOS EN EL MAR
Más allá de las pancartas, los gritos y las acciones reivindicativas, los congregados en Guerguerat miran al mar para luchar contra el cansancio y la tensión.
Junto a las continuas denuncias de presuntas violaciones de los derechos humanos en las zonas ocupadas del Sahara Occidental, y de lo que denominan 'el pillaje de los recursos del territorio', los congregados cuentan que también hay tiempo para cantos, veladas, excursiones por la costa e incluso chapuzones en el agua.
Actividades con las que algunos tratan de aventar la inquietud que ha extendido tanto la presencia de las tropas marroquíes como el anuncio del Frente Polisario de que sus fuerzas están en 'estado de máxima alerta' dispuesta a intervenir. EFE
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