Madrid reta a Barcelona por ser la sede del Mobile World Congress
Madrid, 16 ene (EFE).- Madrid retó este jueves a Barcelona para intentar arrebatarle la sede del Mobile World Congress (MWC), la mayor reunión mundial sobre telefonía móvil, en un pulso que tiene tanto de político como de económico.
'Haremos todo lo que esté en nuestra mano para que también (el MWC) venga a Madrid', aseguró hoy la presidenta de la región de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, del conservador Partido Popular (PP).
Díaz Ayuso, durante un desayuno informativo, avanzó que ha estado hablando desde hace semanas con organizadores del MWC y consideró que este evento 'se puede celebrar perfectamente en Madrid'.
En este sentido, recordó que la capital española tiene una larga experiencia en la organización de este tipo de grandes reuniones internacionales, incluso de forma improvisada, como la reciente cumbre sobre el clima COP25.
Si el MWC llegara a Madrid, según Díaz Ayuso, los asistentes 'aquí tendrán toda la libertad para moverse, para relacionarse y para emprender'.
La alcaldesa de Barcelona, la izquierdista Ada Colau, reaccionó rápidamente y acusó a Díaz Ayuso de 'buscar cizaña como si fuera una tertulia de bar'.
Colau, líder de la rama catalana del partido español Podemos, replicó a Díaz Ayuso que a los organizadores del MWC no les gustan las polémicas, 'y menos entre administraciones'.
La próxima edición del MWC se celebrará en Barcelona del 24 al 27 de febrero. La capital de la región de Cataluña tiene asegurado por contrato celebrar este congreso hasta 2023.
GRAN IMPACTO ECONÓMICO Y DE IMAGEN GLOBAL
El reto lanzado por Madrid para arrebatar a Barcelona el MWC es tanto político, por la rivalidad entre ambas dirigentes, como por la competencia entre ambas ciudades por asentarse en la escena internacional o por su fuerte repercusión económica y de imagen.
El MWC, la principal reunión mundial de uno de los sectores más pujantes de la tecnología y la economía, se celebra en Barcelona desde 2006, y a la cita acuden las firmas más importantes para presentar algunas de sus novedades y debatir sobre tendencias y oportunidades futuras.
Su impacto económico es muy importante, ya que mueve a miles de ejecutivos y expertos en tecnología; en 2019 se calcula que ascendió a 473 millones de euros, y además garantiza a la ciudad un protagonismo global durante toda una semana.
Ser la sede del MWC es un gran escaparate para la actividad de ferias, congresos y turismo de negocios, especialmente en tecnología, un campo por el que cada vez hay más competencia.
Sin embargo, la celebración del MWC en Barcelona estuvo en duda en 2018 por la crisis política de Cataluña debida al intento de independencia unilateral ilegal de 2017, según reconoció el año pasado John Hoffman, consejero delegado de GSMA, la entidad que organiza el congreso.
GSMA es una alianza de operadores de telefonía móvil y compañías relacionadas con el sector. EFE

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