Manifestantes dicen no a candidatos en el 39 martes de protesta en Argelia
Argel, 19 nov (EFE).- Centenares de estudiantes se manifestaron hoy en la calles de Argel, por trigésimo noveno martes consecutivo, para pedir la caída del régimen militar que controla el país desde la independencia de Francia en 1962 y expresar una jornada más su rechazo a las elecciones presidenciales previstas el próximo 12 de diciembre, que consideran una mascarada.
Como cada semana, los jóvenes se concentraron en la Plaza de Mártires, a los pies de la Kasbah, y marcharon hacia el centro de la capital, pese al frio y la lluvia, al grito de 'No se votará mientras esté en el poder la banda mafiosa' en alusión al gobierno, 'Hijos de Francia, no habrá elecciones' y 'El boicot de los comicios es un deber nacional'.
A los estudiantes se unieron algunos ciudadanos, que también gritaron consignas contra los cinco candidatos que aspiran a suceder al expresidente Abdelaziz Bouteflika, quien dimitió el pasado abril forzado por las protestas en la calle y las presiones del jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, general Ahmed Gaïd Salah.
Entre los aspirantes destacan como favoritos los exprimeros ministros Ali Benflis, quien se enfrentó a Bouteflika en las polémicas presidenciales de 2014 que el mandatario ganó pese a estar gravemente enfermo y no aparecer en público, y Abdelmajid Tebboune, que lideró el Ejecutivo brevemente en 2017, cuando ya no se sabía si el mandatario realmente controlaba el país.
'Nos pusieron cinco personas sin valores y quieren que elijamos a un presidente', coreaban este martes los congregados, apenas dos días después de que comenzara una campaña marcada por el boicot de la mayoría de los partidos y de gran parte de la población, y los esfuerzos del régimen para dar un aire de normalidad a una cita con muchos interrogantes.
Benflis, que ya denunció fraude en 2014, sufrió la ira de los manifestantes este martes en la ciudad de Tlemcen, donde cientos de personas le gritaron 'Lárgate' o 'Benflis, en Tlemcen no habrá elecciones'.
El resto de candidatos se ha visto ya en situaciones similares, abucheados en este inicio de campaña electoral.
Así, el exministro de Turismo Abdelkader Bengrina se vio obligado a interrumpir su paseo por la plaza de la Grande Poste, epicentro de las protestas en la capital, a causa de la hostilidad de cientos de manifestantes.
Los asistentes a la protesta exigieron la libertad de todos los detenidos durante estos ocho meses, muchos de ellos en prisión sin haber sido juzgados.
Las manifestaciones en Argelia, que se repiten cada martes y cada viernes, arrancaron el pasado 22 de febrero con un marcha en contra de la decisión del entonces presidente Bouteflika de optar a un quinto mandato consecutivo, pese a haber visto reducida su capacidad de maniobra por el ictus que sufrió en 2013 y los rumores de que en realidad era su entorno el que gobernaba el país.
Tras su caída, Gaïd ha impulsado una pretendida campaña de 'manos limpias' que ha llevado a la cárcel a numerosos políticos, militares y empresarios próximos al 'clan Bouteflika', pero también a periodistas y opositores, como el comandante Lajdar Buregaa, uno de los fundadores del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), primer partido opositor en la historia de la Argelia independiente.
Los manifestantes decidieron mantenerse en la calle para exigir la caída del propio Gaïd Salah y del actual Gobierno interino, liderado por el exministro de Interior Nouredin Bedaui y otros políticos de la era Bouteflika.
El régimen ha iniciado una discreta política de represión que se caracteriza por una serie de detenciones selectivas de líderes del Hirak (movimiento de protestas), al margen de las manifestaciones, que han comenzado a repercutir en el ánimo de la población y han reducido el número de los que salen a las calles cada viernes y cada martes, ahora para oponerse también a unas elecciones que consideran 'una charada'. EFE

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